Desde los 14 años se ha detectado que los adolescentes inician con apuestas; sin imaginar que éstas se pueden convertir en una adicción: ludopatía, que puede acabar con su economía, su familia y su vida.
Se estima que habría aproximadamente 4 millones de mexicanos definidos como ludópatas; pero en el país no hay una estadística oficial que dé cuenta de la realidad de esta adicción que afecta cada vez a más personas.
Aunque en México está regulado que las apuestas en casinos y deportivas se permitan a partir de los 21 años; la realidad es que desde los 14 años los adolescentes inician con está práctica, muchas de las veces de manera clandestina.
La ludopatía es un problema de salud pública que no se ha tratado a fondo; es una patología donde intervienen factores sociales, biológicos y contextuales que determinan que una persona invierta mucho tiempo en el juego y, como parte de él, en las apuestas.
Según datos del Censo Económico 2019, se totalizaron 5 mil 209 unidades económicas en Casinos, Loterías y otros Juegos de Azar, destacando Ciudad de México con 672, Yucatán con 480 y Jalisco con 403. En ese año, en la ciudad de Querétaro se contabilizaron 51 unidades económicas de este tipo.
Los niños y adolescentes inicia muchas de las veces con los juegos en las maquinitas tragamonedas que se encuentran a su alcance en tiendas y centros comerciales; situación que preocupa debido que puede ser el inicio de la adicción.
Juegos de azar y apuestas que pueden convertirse en ludopatía:
Máquinas tragamonedas
Bingos
Casinos
Loterías
Cupones
Cartas
Ruleta
Dados
Dominó
Peleas de animales (gallos, perros)
Carreras de caballos
Apuestas por internet.
Apuestas deportivas
Síntomas de la ludopatía:
Estar irritable o inquieto al intentar dejar de jugar o jugar menos.
Cometer delitos para conseguir dinero.
Apostar mayores cantidades de dinero para recuperar lo perdido previamente.
Mentir sobre la cantidad de dinero gastada en juegos
Agresividad
Intolerancia
Cambios de humor
¿Cuál es el tratamiento para la ludopatía?
Cuando una persona padece de ludopatía, es necesario que asista con un profesional de la salud mental para saber qué tan grave es su problema con el juego.
A partir del diagnóstico, hay dos formas de trabajar esta adicción: a través de terapia o en grupos de apoyo.
Prescripción de antidepresivos y ansiolíticos.
Factores de riesgo que facilitan la aparición de la adicción
Problemas de salud mental. Es posible que la persona adicta a las apuestas tenga trastornos de ánimo como depresión o ansiedad, o trastornos de personalidad.
Influencia de familiares o amigos. Si la persona se encuentra en un entorno social marcado por la ludopatía, puede que desarrolle un problema de juego patológico.
Rasgos de personalidad. Las personas con cierto carácter relacionado con la competitividad, la adicción al trabajo, la impulsividad, pueden aumentar el riesgo de desarrollar una adicción a las apuestas.
Consumo de sustancias. Aquella persona drogodependiente o adicta al alcohol u otras sustancias es posible que fomente su adicción a apostar.
Síntomas de alerta de la ludopatía
Negación por parte de la persona adicta a los juegos de azar.
Perder de manera progresiva sus relaciones sociales.
Advertir señales de nerviosismo cuando está en una situación en la que no puede satisfacer su necesidad de jugar.
Apostar como conducta para evadir problemas o aliviar sentimientos como la ansiedad, la culpa o la depresión.
Mentir a los familiares y amigos para ocultar la gravedad del juego compulsivo.
Poner en riesgo oportunidades laborales o educativas.
Consecuencias de la adicción a las apuestas
Poner en riesgo la vida con intentos de suicidio o pensamientos suicidas.
Generar problemas en las relaciones familiares y de amistad.
Adquirir deudas económicas.
Perder el empleo u oportunidades educativas si se da la ludopatía en jóvenes.
Contraer problemas legales.
Deudas, pérdida del patrimonio del jugador o de personas cercanas.
Ausentismo laboral, no cumplir con el horario de trabajo, pérdida o cambios constantes de empleo.
Falsicar cheques, hacer fraudes o robar para nanciar el juego.
Separaciones, divorcio, pérdida de amistades, etcétera.
Depresión, ansiedad, ideación e intentos suicidas.
Reglas de un juego responsable
Juega para entretenerte y pasar un rato agradable.
Evita utilizar el juego para enriquecerte.
Decide cuánto dinero vas a gastar y, aunque ganes ó pierdas, no cambies tu decisión.
Evita pedir dinero prestado para apostar.
Acepta la pérdida como parte del juego.
Establece un límite de tiempo para el juego y cúmplelo.
Evita jugar si te sientes triste o deprimido.
¿Cómo puedo saber si tengo un problema con el juego?
Elige la respuesta que mejor te represente.
Encuentro difícil controlar o detener mi juego o me siento irritable cuando intento hacerlo.
SÍ
NO
Invierto mucho más tiempo apostando del que me gustaría.
SÍ
NO
Tengo deudas y otros problemas nancieros como consecuencia de las apuestas.
SÍ
NO
Pienso en jugar todo el tiempo.
SÍ
NO
He faltado al trabajo o a compromisos sociales y familiares por el juego.
SÍ
NO
He mentido respecto al alcance y los problemas que me ha traído el juego.
SÍ
NO
Si marcaste SÍ en una o más oraciones, estás en riesgo de desarrollar juego patológico.
Reconocimiento como patología
La primera vez que la enfermedad fue reconocida se le llamo Juego Patológico y fue establecida para 1980 en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM III) de la Asociación de Psiquiatría Americana. Bajo el diagnóstico de juego patológico, que es una persistencia y un recurrente comportamiento adaptativo de apostar que desbarata entornos familiares, personales y vocacionales.
Posteriormente, en el año 1992 se estableció el concepto de “Ludopatía” por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992 para hacer referencia a aquellas personas que sufren un trastorno adictivo con el juego.
Para el 2002 se ubicó en la categoría de trastornos del control de impulsos, y para el 2011 se integra a la clasificación de adicciones.