En casa, podemos aprovechar los residuos orgánicos como hojas, tallos, cáscaras o comida, que pueden ser procesados para obtener biocombustibles, composta y fertilizantes biológicos.
La bioeconomía también es aplicable en el hogar y con los residuos orgánicos podrás hacer insecticidas, composta, bioenergía y alimentos
Alrededor de un kilo de basura genera una persona al día; de éstos, el 50 por ciento son residuos orgánicos que si aprovechamos esos recursos, podríamos ahorrar dinero y recursos naturales.
Si bien, la bioeconomía podría ser un concepto aplicable a las grandes producciones; en casa, también podemos hacer uso de este concepto que nos llevará al aprovechamiento de los recursos orgánicos y desechos que generamos.
En ocasiones los seres humanos olvidamos que vivimos en un mundo con recursos limitados y que día a día esta condición del planeta se convierte en un peligro de destrucción inminente.
Para entender que es la bioeconomía, es necesario conocer el concepto y se refiere al uso de los llamados recursos biológicos (animales, insectos, plantas y microorganismos) y tienen un efecto más neutral para el clima, dado que pueden ser reutilizados, degradados y utilizados nuevamente.
Es por eso que la bioeconomía se refiere a la producción y utilización de recursos biológicos renovables, así como a la conversión de productos y residuos en productos de base biológica de alto valor, como alimentos y bioenergía.
Por ejemplo, en casa, podemos aprovechar los residuos orgánicos como hojas, tallos, cáscaras o pieles, que pueden ser procesados para obtener biocombustibles y fertilizantes biológicos.
También podemos generar insecticidas para plantas o para el hogar; también podemos generar alimentos a base de insectos que tienen un gran aporte nutrimental.
E incluso podemos aprovechar la composición de estas plantas para utilizarlas como remedios caseros que puedan tratar algunas enfermedades o malestares.
El enfoque de la bioeconomía es la producción, utilización y conservación de recursos biológicos, incluidos los conocimientos, la ciencia, la tecnología y la innovación.
Aunque este concepto pareciera que sólo es aplicable en las grandes, industrias, como ya lo dijimos, también se puede emplear en menor escala en el hogar.
Y podemos no sólo apoyar al planeta, sino también sacar provecho de los residuos que generamos al crear productos útiles y necesarios, sin necesidad de comprarlos.
Así puedes aprovechar los residuos orgánicos en tu casa:
Composta
Vas a necesitar:
Materia o residuos orgánicos producidos en casa, como restos de fruta y verdura cruda, hojas, flores y plantas verdes o secas y restos orgánicos de comida.
Tierra
Hojarasca
Pala
Cubeta mínimo de 10 lts con tapa o huacal que tenga algo que funja como tapa.
Lona.
Preparación:
Ubicar el espacio donde se va a colocar la composta.
Hacer pequeños orificios en los laterales del recipiente para que tenga aireación.
Coloca una primera capa de hojas o ramas secas en la base.
Después, coloca una capa de los residuos orgánicos no mayor a 10 cm de alto.
Haz una capa fina de tierra que cubra totalmente los residuos depositados anteriormente.
Coloca nuevamente una capa de hojas secas aproximadamente de 10 cm.
Es importante observar los cambios que van surgiendo en la composta para darnos cuenta en qué momento se encuentra lista para cernirse y utilizarse.
Insecticidas biológicos
Ingredientes por litro:
Un litro de agua de lluvia o osmotizada.
Tres o cuatro ajos más peladura de cebolla.
Un puñado o 25 gramos de: tomillo, romero albahaca y lavanda.
Dos cucharadas de café de jabón potásico.
Elaboración:
Machacar o triturar ajo y cebollas.
Cortar y machacar o triturar todas las aromáticas.
Echar todo en un litro de agua.
Tapar y calentar lentamente hasta la ebullición.
Dejar macerar de 24 a 48 horas.
Dejar enfriar sin tapar.
Colocar todos los restos.
Añadir dos cucharadas de jabón por litro y agitar.
Guardar en un recipiente opaco o a temperatura de 10 a 20 grados.
Aplicación:
Llenar el pulverizador.
Usar el insecticida biológico antes de dos o tres meses.
No se debe pulverizar al mediodía ni con temperaturas extremas.
Mojar toda la planta.
Infusión para desinflamar el estómago
Ingredientes:
3 litros de agua
4 cáscaras de piña.
Canela
Hojas de jamaica
Preparación:
Hervir por 10 minutos las cáscaras de piña y la canela.
Incorporas las hojas de Jamaica y dejas hervir 5 minutos más.
Dejas enfriar sin tapar
Consumo:
Tomar medio litro de esta infusión 15 minutos después de cada comida.
Alimentos a base de insectos
Los chapulines, escamoles, gusanos de maguey, jumiles, hormigas, acociles y escarabajos, son algunos de los muchos insectos con los cuales se hacen manjares culinarios que se disfrutan principalmente como botana tradicional después de freírse y sazonarse de diferentes maneras.
Se comen en tacos, se hace salsa, caldos, se elabora sal y también se agregan al arroz y hasta en los huevos revueltos.
Ventajas de la bioeconomía
Garantiza la seguridad alimentaria y reducir el estrés hídrico.
Gestiona de manera sostenible los recursos naturales para evitar su sobreexplotación.
Reduce la dependencia de los combustibles fósiles e impulsar las energías renovables.
Desarrollar acciones encaminadas a la mitigación y adaptación al cambio climático.
Crea empleos verdes y mantiene la productividad y la competitividad.
Reduce las emisiones de GEI y mejorar la salud pública.
Materiales que podemos reducir:
Cajas de cartón
Desechos de frutas y verduras
Desechos de origen animal
Envases de plástico
Ropa
Beneficios del uso de residuos orgánicos
Beneficios económicos
Generación de empleo
Disminución de emisiones contaminantes
Aumento de vida útil de los rellenos sanitarios
Generación y aprovechamiento de energías.
Mejora de la calidad de los suelos y cultivos.
Aprovechamiento del uso y ocupación del suelo
Con pequeñas acciones como reutilizar el papel, comprimir los botes de plástico y depositar los residuos biológico-infecciosos en contenedores de vidrio, se puede contribuir al medio ambiente.