Seguramente en el colegio escuchamos o tuvimos que hacer un mapa mental, pero realmente ¿por qué estudiar con un mapa mental?, ¿para qué nos sirve?. Aquí podrás encontrar algunas respuestas y más importante ¿cómo se hace para estudiar con mapas mentales?
Un mapa mental es una herramienta que nos permite organizar información de forma gráfica, por lo que vuelve didáctica e ilustrativa nuestra experiencia con el estudio. Dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, los métodos didácticos son la mejor manera de lograr un aprendizaje significativo.
¿Qué beneficios tiene estudiar con mapas mentales?
Un aprendizaje exitoso es el último objetivo de las estrategias de estudio, estrategias que van desde los cuestionarios, resúmenes, analogías, sopas de letras hasta juegos de roles. ¿Cuál es el diferenciador de un mapa mental?
Primero que nada, debemos saber que el aprendizaje es un conjunto de acciones que procesan información, experiencias. Los saberes previos se aplican y se transfieren a la generación de nuevos saberes. Es decir, aprender necesita de un proceso cognitivo, proceso que se nutre de técnicas y métodos como un mapa mental.
Los procesos cognitivos se dan de manera individual, ya sea dentro de un aula o de un entorno digital, siempre buscando herramientas que faciliten los aprendizajes. Los mapas mentales son por excelencia una de esas herramientas, y por algo nos acompañan desde temprana edad, ya que:
Incentivan la memoria
Al armar nuestro mapa, tenemos que hacer uso de la memoria de corto plazo para darle estructura a nuestro mapa, mientras que la memoria a largo plazo se estimula al recuperar, almacenar y codificar información pasada.
Incentivan la percepción
Al organizar datos e información de manera visual se accede de manera neurológica a la creación de nuevos conocimientos. Tanto la vista como el resto de sentidos codifican información sensorial, esta se queda almacenada en el hipocampo y la corteza prefrontal. A esta memoria se le conoce como memoria sensorial, y memoria icónica en el caso de la información visual.
Incentivan el procesamiento de la información
Esta es una actividad metacognitiva que se encarga de planificar y regular la información. Va directamente al telencéfalo, la parte del cerebro encargada de procesar diferentes tipos de información, así como la inteligencia, la memoria, las emociones y más.
Incentivan el aprendizaje significativo
Este puede ser el proceso más importante pues es donde la interacción entre conocimientos previos y nuevos originan conceptos, se puede decir que es el origen de la creatividad, de los conceptos propios.
Ahora bien, necesito aprender, repasar o preparar para una exposición un tema en particular, ¿cómo hago para estudiar con un mapa mental?. Tenemos para ti algunos tips para hacerte esta tarea más fácil de lo que suena y tal vez no vuelvas a estudiar de la misma manera que lo hacías.
Tips para estudiar con mapas mentales
Evaluar qué tanto sabes del tema: Este es un paso que te permitirá saber cómo iniciar, ¿domino el tema?, ¿me siento cómodo con el tema a estudiar?, ¿qué tanto me interesa?. Dependiendo de tus respuestas puedes cambiar el tema, volver a leer tus fuentes, investigar más, etc.
Crea tu propia estrategia: Ya que sabes qué es lo que tienes que hacer traza una estrategia para tu proyecto. Define fechas, fuentes de información, conceptos, en caso de hacerlo en equipo, qué tareas le tocan a cada integrante. Y lo más importante, qué objetivos tiene mi mapa mental.
Crea tu propio mapa mental: Uno con tus propias palabras, con tus ejemplos, tus imágenes y tus ideas. Eres el mejor para saber qué información incluir, descartar y cómo debe lucir. Si te han dado como material de estudio uno, tómalo como base para hacer el tuyo
Compara tus notas: ¿Crees que te falta información?, ¿puede ser mejor? Para todas esas dudas pide a tu compañero, o alguien más que revise tu mapa, y te dé sugerencias.
Investiga lo que más te cause curiosidad del tema: Si no te agrada del todo el tema puedes centrarte en lo que más ha llamado tu atención. Ya que si hay poca motivación no será una tarea que disfrutes y no habrá un aprendizaje óptimo. La curiosidad tiene inferencia directa en el sistema nervioso, cuando este interactúa con estímulos positivos, el cerebro los codifica, ayudando a la memoria a almacenar información.
No le temas a la creatividad: Si es necesario que tu mapa mental tenga mil colores, debes de usarlos, si necesitas muchas imágenes, utilízalas, todas las decisiones creativas dependen de ti. El desarrollo creativo también es una forma de estímulos para desarrollar la metacognición en el aprendizaje.
Crea una historia: Puedes crear una historia dentro de tu mapa, con los colores, imágenes, etc. Relaciona conceptos con partes de una historia para que te ayude a recordar. La historia puede ser una canción, un cuento, un chiste, etc., el objetivo es que hagas relaciones y te ayuden a recordar.
Pruébate a ti mismo: Una vez que termines el proceso de producir tu propio mapa mental, revísalo y hazte un cuestionario. Puedes preguntarte las palabras o conceptos clave. Si al finalizar no te sientes listo comienza un nuevo mapa mental, y así consecutivamente hasta sentirte con la suficiente confianza.
Extra tip: No temas en pedir ayuda. Si de verdad no entiendes el tema o un concepto a estudiar, si no encuentras las respuestas en ningún lado, pide asesoría. Ya sea tu profesor o un experto en el tema están dispuestos a ayudarte.
Los mapas mentales apoyan tanto al proceso cognitivo como al metacognitivo del proceso de aprendizaje, y eso los hace diferentes de otros métodos de estudio. Claro, la tarea no estaría completa sin la interacción con compañeros para intercambiar ideas y un ambiente adecuado para el estudio.
Aprovecha todas las herramientas que existen para estudiar con mapas mentales, desde el lápiz y papel hasta las pizarras digitales. Si tienes que hacerlo en equipo, las herramientas digitales colaborativas son tu mejor opción.