El investigador mexicano indicó que “la fragmentación de ecosistemas es una realidad grave en diversas regiones del país, sin embargo, en otra zonas se tienen trabajos adecuados.
Tenemos que entender que no podemos crecer de forma desordenada e invadir las zonas naturales con nuevas calles, edificios, carreteras, etc., es indispensable el trabajo en concretar y respetar corredores biológicos para que los ecosistemas en tierra y en ríos como lagos se preserven. No podemos continuar afectando la salud de los ecosistemas. Al final estamos dañando nuestra propia salud”. Puntualizó que uno de los principales retos del país es la perdida de ecosistemas, pues se estima que cada año se deforestan poco más de 150 hectáreas de bosques y selvas, aspecto que provoca la fragmentación de ecosistemas, con sus consabidos riesgos para las especies que quedan atrapadas en determinadas regiones y que son víctimas del tráfico de especies, donde se tiene la participación del crimen organizado y de carteles del narcotráfico.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), están en riesgo de desaparición 37 mil 400 especies de la flora y fauna global. Acertó que es una realidad que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la biodiversidad, tanto México como el resto de planeta no los cumplirán, pues se tienen muchos atrasos y se requiere incentivar a todos los actores sociales para alcanzar las metas establecidas al año 2030. “No olvidemos que la biodiversidad es uno de los cuatro ejes principales para la preservación de la vida humana”.
ECOSISTEMAS MEXICANOS VALEN UN 3.11% DEL PIB NACIONAL
La valoración de los servicios ecosistémicos seleccionados en México, es equivalente a 3.11% del PIB nacional, considerando la información disponible, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Igualmente, se detalló que el valor de los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono corresponde a 1.64 por ciento; el de provisión a la agricultura a 1.00 por ciento; el del turismo de naturaleza a 0.22 por ciento; el de polinización a 0.20 por ciento; y el de abastecimiento de agua a hogares a 0.05 por ciento. La valoración monetaria de los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono equivale a 1.49 por ciento y 0.15 por ciento del PIB de 2013, respectivamente.
EMISIONES CONTAMINANTES ROMPIERON RÉCORD EN 2021
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, no tiene motivo de celebración de esta fecha, pues el último reporte sobre el estado del clima de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), señala que la concentración de gases de efecto invernadero (GEIs) rompió récord durante 2021, lo cual pone en evidencia la situación alarmante respecto al cambio climático y motiva a que la ONU renueve el llamado urgente a reducir el uso de combustibles fósiles. Entre las principales actividades económicas generadoras de metano y dióxido de carbono (CO2), se encuentran las actividades de agricultura, forestería y otro uso de suelo, que generan el 24% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, una de las fuentes principales de emisiones son los gases y el estiércol de animales como vacas y cerdos, catalogados como fuentes de metano.