‘Ser mamá cambió mi vida’: historias de amor, lucha y fortaleza en Querétaro por el Día de las Madres
Cristina supo a los 26 años lo que significa ser mamá. / Cortesía
Diariamente millones de mujeres inician y terminan su jornada cumpliendo su labor más importante: la de ser madre; historias que se mezclan para mover al mundo
“Para mí la maternidad siempre fue la oportunidad de cuidar a mis hijos, la oportunidad de verlos crecer, un compromiso que decidí que sea para toda la vida, hoy ya que son unos jóvenes hechos y derechos. También oportunidad de apoyarlos y verlos crecer, verlos desplegar sus alas y hacer lo que ellos les hace plenos”, dice la rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Silvia Amaya.
Silvia Amaya, rectora de la UAQ. / Especial
Cristina supo a los 26 años lo que significa ser mamá. Siempre apoyada por su familia ha logrado sacar adelante a su hijo, orgullo de su vida. “Yo solo espero que mi hijo sea alguien en la vida, y me seguiré esforzando para apoyarlo a que lo logre”.
Cristina ha tenido que sortear, como muchas mujeres, los desafíos que la vida va poniendo en el camino, pero no se intimida ni se asusta porque sabe que cuenta con su hijo, quien ha tratado de apoyarla como puede. “Empezó a trabajar dos meses después de cumplir 15 años y me dio su primer sueldo. Sentí bonito que me lo diera y no me lo quería gastar”.
Lupita Arcos, a sus 25 años, se convirtió en madre por primera vez. De profesión periodista, asegura que la maternidad es “algo extraordinario, algo increíble y mágico” que la ha llevado a cambiar sus prioridades en la vida.
Para Lupita Arcos, ser mamá es algo «extraordinario». / Cortesía
“También creo que el ser mamá es diferente para cada mamá, cada situación que cada una está viviendo. Yo hablo por mí, para mí ha sido una experiencia maravillosa, que nunca imaginé siquiera que fuera así, con sus altibajos y con sus dificultades”.
Para la secretaria de las Mujeres, Sonia Rocha ser mamá fue la decisión más importante de su vida y también la que más la transformó. “Lo viví siendo muy joven, mientras estudiaba, trabajaba y comenzaba a construir mi camino profesional”.
Sonia Rocha, secretaria de las Mujeres. / Especial
“No fue sencillo, porque implicó aprender a equilibrar responsabilidades, sacrificar tiempos personales y enfrentar muchos retos al mismo tiempo. Pero también fue una etapa que me llenó de fuerza y de propósito”.
Retos que enfrenta una madre en Querétaro
Cada día millones de mujeres en México inician el día pensando en sus hijos. Sus caminos se entrecruzan en las tareas diarias de la vida cotidiana que las lleva a desempeñar diferentes actividades y que al final del día les recuerda que la tarea de ser madre o jefa de familia es lo más hermoso que les pudo haber pasado.
Todas ellas, forman parte de las 631 mil 914 madres que tenían en 2020 al menos una hija o hijo, de acuerdo al Censo de Población y Vivienda de ese año. Es decir, el 64.59 por ciento del total de mujeres que en Querétaro ejercen la maternidad las 24 horas los 365 días del año.
El Consejo Nacional de Población (CONAPO) estima que en 2026 nacerán 39 mil 430 niñas y niños en el estado. Un promedio de 14.6 nacimientos por cada mil habitantes. Tan solo estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en sus hospitales han nacido, en promedio, 20 niños y niñas diariamente durante este año.
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En promedio, las mujeres de 12 años y más tenían 1.93 hijos en 2020 y los municipios conmayor promedio de nacimientos eran: Pinal de Amoles, Landa de Matamoros y Arroyo Seco. En contraparte, los que tienen menor promedio de nacimientos, son: Corregidora, Querétaro y El Marqués.
A Lupita Arcos la vida le cambió por completo con la maternidad y la llevó a evolucionar a otra etapa en donde su rutina va enfocada a sus hijos.
“No dejas de ser tú, pero evolucionas, eres distinta, ya no puedes pensar en ser la misma de cuando, en mi caso, por ejemplo, yo tenía 25 años. No puedes, aunque digan es que sí se puede, no se puede, porque tú eres otra y tienes otras prioridades”.
Sonia Rocha es la primera en levantarse para organizar todo antes de salir de su casa. “Preparar desayunos, revisar pendientes, organizar horarios y asegurarme de que todo esté listo. Después comienza la jornada de trabajo, que muchas veces es intensa y en territorio, porque yo creo que el servicio público no se hace desde el escritorio, sino escuchando, atendiendo y regresando a las comunidades”.
La historia de Cristina ha sido un poco más complicada al quedar viuda cuando su pequeño apenas se encaminaba a los dos años de vida. Originiaria de Pinal de Amoles, tuvo que alternar el cuidado de su hijo con su labor de hacer el aseo de casas.
Si bien sabe que cuenta con el apoyo de su familia, también sabe que tiene que esforzarse para que su hijo se concentre en estudiar y sacar adelante su carrera. “Cuando era chico, se enfermaba cada dos meses. Pero de alguna manera conseguía el dinero y lo sacaba adelante. Él no quería faltar a la escuela, así que era algo complicado”.
En tanto, Silvia Amaya ha entrado en otra etapa de su vida, estoy en un esquema diferente porque mis hijos son independientes, pero creo que la maternidad se vive toda la vida.
“Saben mi hija y mi hijo que siempre voy a estar para ellos y que encuentran en mí el apoyo que requieran en cualquier situación, orgullosa de los hijos que tengo, y muy agradecida con la vida por por estos dos regalos que me dio que son mis hijos y oportunidad de amar incondicionalmente, pues se perpetúa a través del amor que le tengo a mis hijos”.
Estimaciones de CONAPO destacan que a mediados de este año habrá más de 2 millones 700 mil 978 personas, de esa cifra un millón 376 mil 643 son mujeres (51.0 por ciento) y de ellas, 758 mil 695 tienen de 15 a 49 años y están en edad fértil.
Diferentes facetas y profesiones, pero todas coinciden en que al llegar el final del día, la satisfacción de cuidar y procurar a sus hjos es un pequeño paso en la carrera llamada vida en la que siempre van a desempeñar el papel de ser madres y en la que siempre saldrán victoriosas.