La Defensoría de los Derechos Humanos en Querétaro (DDHQ) ya comenzó una investigación por lo sucedido en la marcha del 10 de junio en Av. 5 de febrero.
Elementos de la policía estatal encapsularon a los manifestantes y detuvieron a tres jóvenes.
“Comentarles que nosotros inmediatamente dimos acompañamiento a los detenidos estuvimos en contacto con ellos se encuentran bien, inclusive tuvimos la oportunidad de hablar con sus familiares y nos comentan la intención de interponer una queja», declaró el ombudsperson, Javier Rascado.
El día viernes se desarrollo una manifestación para exigir la derogación de la ley que regula la prestación de los servicios de agua potable, saneamiento y alcantarillado del estado de Querétaro.
Alrededor de 70 activistas, académicos y representantes los pueblos originarios, se instalaron a las afueras de la CEA para exigir un diálogo con las autoridades.
Luego de tres horas, los manifestantes tomaron carriles en ambos sentidos de la Av. 5 de Febrero, a lo que el gobierno estatal respondió evitando a decenas de elementos para disuadir la protesta.
Durante el proceso se detuvieron oficialmente a tres personas, las cuales fueron puestas en libertad esa misma tarde.
Detenidos interpondrán queja por abuso de autoridad
Los asistentes a la manifestación denunciaron a través de videos en redes sociales que los elementos de seguridad ejercieron violencia por lo que, al menos los tres detenidos, tienen la intención de interponer una queja a la DDHQ por abuso de autoridad, informó Rascado.
«Nosotros a partir de que se dieron los hechos hemos ido resguardando todos los materiales audiovisuales que nos han hecho llegar y de cualquier manera se inician los proceso de queja”.
Hasta el momento las investigaciones de la Defensoría apuntan a los elementos de seguridad del estado como lo únicas autoridades acusadas de dichos abusos.
No obstante, se mantendrán abiertos a recibir más información y quejas de quien se haya visto afectado.