Alertan por remates bancarios de vivienda/ Foto: Cuartoscuro
Mextli Moreno A pesar de que los remates bancarios de viviendas pueden resultar una oportunidad para los compradores, ya que sus costos oscilan entre 40 y 60 por ciento por debajo de su valor comercial, la titular del Consejo Estatal de Profesionales Inmobiliarios, Mara Morales Mireles, explicó que los compradores tienen que cubrir más gastos ... Leer más
A pesar de que los remates bancarios de viviendas pueden resultar una oportunidad para los compradores, ya que sus costos oscilan entre 40 y 60 por ciento por debajo de su valor comercial, la titular del Consejo Estatal de Profesionales Inmobiliarios, Mara Morales Mireles, explicó que los compradores tienen que cubrir más gastos durante el proceso judicial.
“En los remates, si bien es cierto que podemos encontrar una oportunidad por el precio en el que se está ofertando, hay que tener en cuenta que los costos inherentes a una propiedad en estas circunstancias van a implicar que de todos modos se tenga que cubrir traslado de dominio”, comentó Morales Mireles.
Además, en la mayoría de los remates se tendrá que pagar el impuesto sobre adquisición de inmueble, el cual es un impuesto por comprar barato y equivale al 20 por ciento del valor comercial, independientemente de si el valor del inmueble fue inferior.
Incluso, la propiedad puede contar con adeudos por servicios como la luz, el agua, gas y el predial, los cuales tendrán que ser liquidados por el comprador. Asimismo, se tendrá que realizar el pago del impuesto sobre la renta por enajenación de bienes y los recargos y actualizaciones, desde el momento en el que se finca el remate.
Es un proceso largo y el precio de oportunidad estará en función del momento en que se entró al remate y los costos inherentes, como los
anteriormente mencionados.
En cuanto a temas de publicidad, puede resultar atractivo el adquirir un inmueble por debajo del valor comercial; sin embargo, Mara Morales señaló que el remate judicial es una operación meticulosa que requiere de la contratación de un abogado y un asesor inmobiliario que tenga conocimiento
del tema.
Destacó que los remates bancarios se originan por un tema judicial en una situación de no pago, por lo que va a implicar que el inmueble esté sujeto a un tratamiento judicial, es decir, que su resolución se hará en un juicio.
Explicó que el 90 por ciento de los remates publicados vienen de un juicio especial hipotecario, es decir, el procedimiento por el cual las propiedades han sido intervenidas. Sin embargo, es un proceso que puede durar más de un año para que los compradores puedan contar físicamente
con la propiedad.