Claudia Sheinbaum Pardo, realizó su visita al Teatro de la República para conmemorar un aniversario más de la promulgación de la Constitución Mexicana de 1917. Su presencia no pasó desapercibida, generando muestras de apoyo, controversias y un despliegue logístico que transformó temporalmente la dinámica del centro histórico de la ciudad.
Desde las primeras horas de la mañana, la Alameda Hidalgo, el Andador Madero y los alrededores del Teatro de la República se vieron inundados por grupos de ciudadanos provenientes de distintos municipios queretanos. Portando pancartas con consignas como “Arriba la Cuarta Transformación”, “Estamos contigo” y “Sheinbaum Presidenta”, los simpatizantes se congregaron en un ambiente festivo pero ordenado.
Las muestras de apoyo no se limitaron a las inmediaciones del teatro; también se extendieron hacia los Arcos, la Plaza de Armas y la Avenida Constituyentes, donde familias enteras esperaron pacientemente para vislumbrar a la Presidenta.
Foto: Armando Vázquez
Sin embargo, no todo fue júbilo y celebración. La visita de Sheinbaum Pardo implicó un operativo de seguridad que alteró significativamente la rutina de la ciudad. Calles como 5 de Mayo, 16 de Septiembre, Benito Juárez Sur, Corregidora y Ángela Peralta fueron cerradas al tránsito vehicular y peatonal desde temprana hora. Esto generó molestias entre algunos ciudadanos que, ajenos al evento, se vieron afectados en sus traslados cotidianos. Elementos de Seguridad Pública fueron desplegados en puntos estratégicos para garantizar el orden, pero su presencia no estuvo exenta de críticas. Varias personas que intentaban llegar a sus trabajos o acudir a citas en el SAT expresaron su frustración ante los bloqueos y la falta de alternativas viables para moverse por el centro.
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El impacto económico también se hizo sentir. Aunque algunos negocios, como cajeros automáticos y tiendas de conveniencia, permanecieron abiertos, muchos establecimientos locales en el corazón del centro histórico optaron por no abrir sus puertas. Restaurantes, cafeterías y pequeños comercios que dependen del flujo constante de clientes decidieron cerrar ante la incertidumbre generada por los cierres viales y la posible saturación de personas. “No vale la pena abrir hoy; la gente no va a poder llegar”, comentó un dueño de un local ubicado en la calle Madero, quien prefirió resguardarse en su hogar.
A pesar de estas complicaciones, sobre la calle Hidalgo esquina con Allende norte, se congregó una manifestación que puso a mujeres indígenas y simpatizantes de Sheinbaum y el gobernador, Mauricio Kuri en un enfrentamiento de palabras, ocasionando el despliegue de Policía Estatal y municipal en esta zona.
Las mujeres indígenas pidieron entregar un pliego petitorio en favor de los derechos indigenas.