La exposición de México a fenómenos naturales extremos es una realidad cada vez más evidente. Lluvias torrenciales, huracanes, sequías e incendios forestales afectan de forma directa a millones de personas y a miles de empresas. Y Querétaro no está exento de esta amenaza.
De acuerdo con el Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (CONCOMERCIO), Querétaro figura entre las entidades más vulnerables del país ante fenómenos naturales como inundaciones y sequías.
A pesar de ello, la cultura del aseguramiento empresarial es prácticamente inexistente en gran parte del sector económico local.
Menos del 20% de las empresas mexicanas tiene contratado algún seguro.
El 80% de los negocios, especialmente PYMES, está expuesto a pérdidas totales por siniestros.
Querétaro, junto con estados como CDMX, Veracruz, Oaxaca y Jalisco, integra la lista de regiones con mayor exposición climática.
Se estima que la mitad de los 5.5 millones de negocios en México se encuentra en zonas altamente vulnerables.
En 2024, el sector asegurador pagó más de 520 mil millones de pesos en siniestros.
Gerardo López Becerra, presidente de CONCOMERCIO, hizo un llamado a los empresarios a considerar el aseguramiento como una inversión necesaria ante los crecientes riesgos climáticos. Recordó casos como el huracán Otis, cuyos efectos aún afectan a cientos de negocios en Acapulco.
Aunque existen opciones de seguros específicos contra fenómenos hidrometeorológicos —como huracanes, inundaciones o sequías— su contratación sigue siendo mínima, tanto en el ámbito empresarial como en el habitacional.
En Querétaro existen coberturas contra sequías, aunque mayormente enfocadas al sector agrícola.
Los seguros de casa habitación pueden cubrir desde incendios hasta terremotos y robos, con primas accesibles (menos de 9 pesos diarios en zonas de riesgo).
La cobertura de responsabilidad ambiental, relevante para industrias contaminantes, también tiene baja adopción.
En México, solo el 5% de los hogares sin crédito hipotecario tiene seguro.
Expertos en el sector advierten que el cambio climático seguirá intensificándose, y con él, los riesgos para las ciudades del centro del país.
Ante este panorama, Querétaro debe estar en alerta: no solo está en la lista de estados vulnerables, sino también entre aquellos que más deben fortalecer su cultura de prevención.