Como parte de las acciones para combatir el tráfico y comercio ilegal de fauna silvestre, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró 111 ejemplares de distintas especies durante un operativo realizado en los municipios de Querétaro y El Marqués, además de poner a disposición de la Fiscalía General de la República a una persona presuntamente involucrada en la venta ilegal de aves protegidas.
Las acciones se llevaron a cabo del 18 al 20 de mayo con apoyo de la Secretaría de Bienestar Animal del Municipio de Querétaro, la Policía Municipal y el Instituto Municipal de Protección Animal de El Marqués, tras recibir reportes e indicios sobre la posesión irregular de ejemplares de vida silvestre.
Algunos animales silvestres recuperados presentaban lesiones
En una quinta ubicada en El Marqués, inspectores aseguraron de manera precautoria dos cuervos, dos pavos reales y una llama debido a que los responsables no pudieron acreditar su legal procedencia. Además, las autoridades detectaron que los cuervos presentaban cortes en las plumas de sus alas, situación que incluso provocó lesiones y sangrado en uno de ellos.
Por otra parte, en el municipio de Querétaro se realizaron inspecciones en acuarios abiertos al público y en instalaciones particulares. Como resultado, fueron asegurados dos caballitos de mar vivos que presentaban signos de deterioro físico, así como cuatro ejemplares disecados.
Entérate de lo que sucede en Querétaro, México y el mundo en el chatbot de Al Diálogo
Uno de los puntos intervenidos fue el Mercado Josefa Ortiz de Domínguez, conocido como “La Cruz”, donde personal de la Profepa inspeccionó puestos ambulantes en los alrededores. En este sitio fueron aseguradas 97 aves canoras y de ornato, entre ellas:
cardenales
calandria
jilgueros
huitlacoches
mieleros
siete colores
Las cuales carecían de documentación y marcaje oficial.
Comercializaban animales cuya venta está prohibida
Asimismo, una mujer fue detenida por presuntamente comercializar dos pericos atoleros y un loro tamaulipeco, especies cuya venta está prohibida por la legislación ambiental mexicana. La Profepa informó que ya inició cinco procedimientos administrativos y prepara las denuncias penales correspondientes.
Los ejemplares asegurados fueron trasladados a Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), mientras continúan las investigaciones.