Taberna El Quillo celebra cena maridaje a Carmelo Rodero
Don Luis Sosa, Pepe Ortega, Marce Sosa y Carmelo Rodero. / Foto: Armando Vázquez
Con la cocina de su anfitrión, Pepe Ortega, el restaurante español ofreció una una noche de sabor, amistad y vino en honor al reconocido viticultor, donde los comensales disfrutaron de una velada especial con la gastronomía y los vinos fueron los protagonistas de la noche
El arte culinario y la pasión por el vino se fusionaron en una velada memorable en Taberna El Quillo, el restaurante queretano de cocina española con arte, que fue sede de una cena maridaje en honor al reconocido viticultor español Carmelo Rodero.
Más de 60 comensales, distribuidos en 15 mesas, vivieron una experiencia sensorial única donde los vinos de la prestigiosa Bodegas Rodero, ubicada en la Ribera del Duero, España, acompañaron magistralmente un menú de tres tiempos y postre diseñado por el chef Pepe Ortega, anfitrión de la noche y propietario de Taberna El Quillo.
La noche comenzó con un Carpaccio de res con láminas de queso parmesano, arúgula, alcaparras y reducción de vinagre balsámico, maridado con el Carmelo Rodero Crianza, una entrada fresca que marcó el inicio de una experiencia envolvente.
El segundo tiempo deleitó con un pulpo a las brasas sobre puré de papa trufada y pimentón de la Vera, perfectamente acompañado por un Carmelo Rodero Reserva, resaltando la intensidad y complejidad del maridaje.
Para el plato fuerte, se sirvieron carrilleras estofadas al vino tinto con cremoso de boniato y reducción de su propio jugo, acompañadas por el destacado Pago de Valtarreña, uno de los vinos insignia de la bodega.
El broche de oro llegó con el postre: pastel de chocolate amargo con frutos rojos y crumble de almendra, una dulce despedida a una noche inolvidable.
La cena maridaje consistió en tres tiempos y el postre. / Foto: Armando Vázquez
Carmelo Rodero hablando de los vinos de Bodegas Rodero. / Foto: Armando Vázquez
Un viticultor con alma y tradición
Carmelo Rodero, heredero de una larga tradición vitivinícola en Pedrosa de Duero, compartió con los asistentes la historia y filosofía detrás de sus vinos, reconocidos internacionalmente por su equilibrio, frescura y elegancia.
“Todos los vinos llevan el sello especial de la bodega: esa nota de frescura, de ‘mentolaos’… que invitan a seguir tomando”, comentó.
El fundador de Bodegas Rodero destacó que su método de cultivo tradicional y su compromiso con la calidad (limitando la producción a no más de 3 mil 500 kilos por hectárea) son clave en la excelencia de sus vinos.
Más de 60 comensales disfrutaron de los vinos españoles. / Foto: Armando Vázquez
Para el chef Pepe Ortega, tener a Carmelo Rodero en su casa fue un privilegio y motivo de orgullo.
“Tener aquí una personalidad como Carmelo es un honor. Lo conozco desde hace muchos años, es un gran amigo y, siempre que viene a Querétaro, viene a comer con nosotros”, expresó emocionado.
Rodero también compartió su admiración por el chef queretano:
“Pepe es una persona noble, enamorada de su trabajo. Se merece todo lo que tiene porque pone todo el cariño y esfuerzo para que la gente se vaya feliz”.
Carmelo Rodero y Pepe Ortega. / Foto: Armando Vázquez
Gustavo Roland y Alessandra Alanís. / Foto: Armando Vázquez
Una velada para el recuerdo
Durante la cena, los asistentes escucharon atentos las anécdotas de Rodero, quien, antes de cada tiempo, presentó el vino correspondiente, generando una atmósfera íntima y cálida.
Al final, no faltaron las fotos y las conversaciones cercanas entre el viticultor y los comensales, quienes lo reconocieron como una verdadera celebridad del mundo vinícola.
Con casi 12 años de historia, Taberna El Quillo reafirma su lugar como un referente gastronómico en Querétaro y la visita de Carmelo Rodero quedará marcada como una noche donde el vino, la comida y la amistad se fundieron en una experiencia irrepetible.
Isidro y Adriana. / Foto: Armando Vázquez
Greta y Adolfo. / Foto: Armando Vázquez
Claudia García y Rosendo Buendía. / Foto: Armando Vázquez
Carmen y Gerardo Medina. / Foto: Armando Vázquez
Carmelo Rodero confesó las claves del éxito de sus vinos. / Foto: Armando Vázquez