La inteligencia artificial (IA) tiene la capacidad de optimizar todo el ciclo de vida de los residuos, desde su generación, reciclado, hasta su disposición final. Dicha tecnología ayuda al análisis de grandes volúmenes de datos, los sistemas inteligentes pueden predecir patrones de producción de basura, identificar oportunidades de reciclaje y mejorar la logística de recolección.