La superficie vigente en concesiones actuales es de 21 millones de hectáreas, señaló María Luisa Albores
Ray Méndez
La Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, María Luisa Albores, destacó que durante la actual administración encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador no se han otorgado nuevas concesiones de minería.
Durante la conferencia de prensa matutina, la titular de la Semarnat, presentó el reporte sobre la situación minera en México en donde destacó que en México hay 21 millones de hectáreas con concesiones, es decir, lo equivalente a la superficie de Chihuahua.
«La superficie vigente en concesiones actuales es de 21 millones de hectáreas, es casi el estado de Chihuahua lo confeccionado para minería. Durante la presente administración no se han otorgado nuevas concesiones para minería», dijo.
Señaló que tan sólo en 2015, se exportaron 123 toneladas de oro, la mayor parte a empresas extranjeras.
Explicó que la minería es una actividad económica importante, que tiene un impacto significativo en el medio ambiente, en los territorios y en las comunidades cercanas a la mismas, por lo cual es obligación del estado regular esta actividad.
“El instrumento principal de regulación lo constituyen las evaluaciones de impacto ambiental en sus distintas modalidades”, aseguró.
Destacó que el primer caso se trata de la Exploración, la cual causa una pérdida de cubierta vegetal, alteraciones de la calidad del aire y alteraciones de relieve y escurrimientos superficiales.
En cuanto a la explotación y separación, aquí se da la pérdida de la cubierta vegetal de la cada de suelo y de hábitats, alteraciones de calidad del aire, generación de drenaje ácido y movilización de los elementos tóxicos por el material expuesto e intemperismos, alteraciones de relieve y escurrimientos superficiales, alteraciones de aguas subterráneas, generación de vibraciones sísmicas y ruido por voladuras, contaminación con sustancias de proceso o materiales depositados.
Finalmente, la secretaria Albores explicó que en cuanto al cierre, se dan alteraciones de la calidad del aire, generación de drenaje ácido y movilización de elementos tóxicos por el material expuestos a intemperismo, alteraciones de aguas subterráneas, contaminación con sustancias de proceso o materiales depositados.