Tadeo Ayala, de solo 3 meses de edad, falleció el 5 de enero en Ciudad de México. Para el 10 de ese mismo mes, se reportó que se encontró el cuerpo de un infante con las mismas características en un bote de basura en el penal de San Miguel, Puebla.
Autoridades de Ciudad de México informaron que el cuerpo fue exhumado de un panteón en Iztaplapa, por lo que dieron aviso a los padres del bebé sobre los acontecimientos.
Ulises Lara, vocero de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mencionó que el caso Tadeo es atípico, pues no existe ningún acontecimiento similar en el estado.
“Es necesario señalar que nos encontramos frente a un caso atípico y que no se tienen registro de un caso con características similares en la Ciudad de México”, afirmó Ulises Lara López
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) informó la detención de 23 personas que podrían estar involucradas en el caso de Tadeo.
Dentro de las personas detenidas se encuentran el director del penal y Jaime Mendoza Bon, el relevo del Secretario de Seguridad Pública estatal.
Los delitos por los cuales se les detuvo son: abuso de autoridad o incumplimiento de un deber; infracciones a las leyes y reglamentos sobre inhumaciones y exhumaciones; y encubrimiento.
La @FiscaliaPuebla cumplió 19 órdenes de aprehensión contra personal del CERESO de San Miguel, incluyendo niveles directivos, a quienes se investiga por la introducción del cuerpo sin vida de un menor de edad al centro penitenciario.
Por último, el gobernador del estado de puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta comentó en una entrevista con Ciro Gómez Leyva que el caso es siniestro y que ocurrió por faltas de atención.
«Es una cosa siniestra que ocurrió. (…). Cuando no hay los controles adecuados, los protocolos adecuados, cuando las cosas no están funcionando normales, todo se complica», expuso Barbosa.