Un niño monaguillo, identificado como Andrés Alejandro Santana Hernández, murió al ser presuntamente devorado por cocodrilos al caer de un puente de Barra de Santa Ana, ubicado en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde vacacionaba con su familia.
Según los primeros reportes, la víctima, originaria de Cortazar, Guanajuato, miraba a los reptiles hasta que se recargó en la barandilla del puente y cayó al agua. De acuerdo con medios locales, el chico fue atrapado por un ejemplar y arrastrado entre sus fauces a la zona de manglares.
Elementos de protección civil, policía municipal y personal de la fiscalía estatal se movilizaron en lanchas para rastrear al menor, sin que hasta el momento hayan encontrado sus restos.
Tras el suceso, las autoridades de Cortazar lamentaron la muerte del menor. “El gobierno municipal de Cortazar se une a la pena que embarga a la familia Santana Hernández por el sensible fallecimiento del niño Andrés Alejandro Santana Hernández. Hacemos oración para su descanso eterno y deseamos pronta resignación para sus seres queridos. Descanse en paz”.
Asimismo, la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en dicho municipio de Guanajuato, publicó un mensaje de despedida para el monaguillo.
“Con profundo dolor, pero con la esperanza puesta en nuestro señor Jesucristo (…) les pido encarecidamente que elevemos oración por el eterno descanso de Andrés Alejandro Santana Hernández, monaguillo de la cabecera parroquial, que ha sido llamado a la casa del Eterno Padre”.
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