A partir de 2026, los refrescos en México podrían tener un costo significativamente mayor debido al aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Esta medida busca reducir el consumo de bebidas azucaradas y generar recursos para la salud pública.
El gobierno propone casi duplicar el IEPS sobre las bebidas azucaradas, pasando de 1.64 pesos por litro en 2025 a 3.08 pesos en 2026, lo que impactará directamente en los precios que vemos en tiendas y supermercados.
Un refresco de 600 ml podría pasar de 20 a 23.50 pesos.
Una botella retornable de 5 litros aumentaría de 32 a 38 pesos.
Presentaciones de 3 litros podrían escalar de 37 a 44 pesos.
Estas cifras son estimaciones y podrían variar dependiendo de la inflación y los costos de distribución.
El aumento busca desincentivar el consumo de bebidas azucaradas, vinculadas con obesidad y diabetes, y destinar lo recaudado a programas de salud pública. México lidera el consumo mundial de refrescos con 166 litros por persona al año.
Expertos en salud y algunas organizaciones consideran que el aumento actual sigue siendo insuficiente y proponen una cuota más alta, ajustada por inflación, que podría reducir el consumo hasta en un 27%.
Por su parte, la industria refresquera advierte que la medida podría afectar a consumidores y comerciantes sin mejoras significativas en salud.
En resumen, si el Congreso aprueba el Paquete Económico 2026, los refrescos subirán de precio y la medida buscará equilibrar la salud pública con la economía de los hogares.
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