Un senador con ingresos mensuales de más de 171 mil pesos ya es beneficiario de la Pensión del Bienestar. Aunque es un derecho constitucional, el caso de Gerardo Fernández Noroña reabre el debate sobre quiénes deberían recibir apoyos sociales financiados con recursos públicos.
El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, confirmó que ya recibió su Tarjeta del Bienestar, con la que quedó incorporado oficialmente a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.
El anuncio lo hizo a través de redes sociales, donde compartió la imagen del plástico bancario con el que comenzará a recibir el apoyo económico bimestral.
Nacido el 19 de marzo de 1960, el legislador cumplió 65 años en 2025, edad mínima establecida para acceder a este programa social de carácter universal.
Las reglas de operación de los Programas para el Bienestar establecen que cualquier persona de 65 años o más puede acceder a la pensión, sin importar si es servidor público o no. La normativa no impone restricciones por nivel de ingresos ni por cargo público.
Sin embargo, sí prohíbe el uso político de los apoyos y cualquier ventaja derivada del ejercicio de un cargo, conforme a la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
¿Cuánto gana y cuánto recibirá?
De acuerdo con el Manual de Remuneraciones, Fernández Noroña percibe un salario mensual de 171 mil 443 pesos como integrante de la Mesa Directiva del Senado. En contraste, la Pensión del Bienestar otorga 6 mil 200 pesos bimestrales durante 2025.
Para 2026, el Gobierno federal prevé un aumento a alrededor de 6 mil 430 pesos bimestrales. El apoyo es compatible con otros ingresos, incluidos salarios y pensiones.
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Legal, pero incómodo
El caso no es ilegal, pero sí simbólico. Mientras millones de adultos mayores dependen de esta pensión como ingreso principal, que un senador con sueldo elevado acceda al mismo beneficio vuelve a poner sobre la mesa una discusión pendiente: la diferencia entre un derecho universal y la ética en el uso de los recursos públicos.