En el segundo piso del Senado de la República, entre oficinas administrativas y pasillos donde se negocian reformas, operaba un salón de belleza. No tenía rótulo visible.
Puerta cerrada, placa sin nombre. Adentro: espejos, sillones negros, lavacabezas y una estación con brochas, planchas y tintes.
El espacio fue exhibido por periodistas de Proceso y Reforma, quienes sorprendieron a la senadora del PVEM, Juanita Guerra, mientras le aplicaban tinte. La legisladora negó irregularidades y defendió el uso del lugar.
Tras la difusión del video en redes sociales, personal de Resguardo Parlamentario colocó sellos de clausura. Duraron poco. En menos de dos horas fueron retirados y el servicio quedó en pausa temporal.
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo (Morena), confirmó que el espacio existía y que se habilitó como apoyo para legisladoras que viajan desde distintos estados.
El espacio contaba con espejos, lavacabezas y equipo profesional. Foto: Especial
Aseguró que cada senadora paga su servicio y que no se trata de “nada anormal”. Incluso admitió haberlo usado al menos una vez.
El salón operaba principalmente martes y miércoles, de 7:00 a 14:00 horas, días de sesión. La encargada, identificada como Jazmín Espíndola, ofrecía peinado y maquillaje, y eventualmente podría gestionar otros servicios.
¿Quién lo promovió?
El diario Reforma atribuyó la habilitación del espacio a la senadora morenista Andrea Chávez, versión que ella rechazó públicamente. Negó haber gestionado el salón o utilizarlo.
Fuentes parlamentarias sostienen que el espacio ocupaba una antigua oficina de la CFE que permanecía vacante desde la legislatura pasada.
Resguardo Parlamentario colocó sellos de clausura tras la polémica. Foto: Especial
Austeridad bajo lupa
La polémica no se limita al espacio físico. En 2024, el Senado destinó más de 200 mil pesos a la compra de productos de maquillaje y artículos para el cabello, según órdenes de pedido oficiales.
Entre los insumos figuran polvos traslúcidos, bases, labiales y correctores de marcas como MAC y Maybelline.
Solo en una compra se adquirieron 14 polvos traslúcidos de 878 pesos cada uno, por más de 12 mil pesos. También se registran sprays fijadores, cepillos profesionales y planchas BaBylissPRO.
El debate se encendió en redes sociales, especialmente por el discurso de austeridad que enarbola Morena, partido mayoritario en la Cámara alta.
Trabajadores del Senado recuerdan que entre 2015 y 2018 existió otro salón similar. Fue suspendido durante el plan de austeridad impulsado por Ricardo Monreal al asumir la presidencia de la Junta de Coordinación Política.