La presidenta de Claudia Sheinbaum Pardo envió un mensaje público por el Día del Padre a través de su cuenta en X, donde felicitó a los padres mexicanos y destacó su papel dentro de las familias.
En su publicación, expresó que los padres “entregan lo mejor” y reconoció a quienes sostienen a sus hogares con “amor, trabajo y esfuerzo”. También deseó que la jornada se viva con “alegría, abrazos y mucho cariño”, en un tono de cercanía con la celebración.
La mandataria vinculó la fecha con la construcción de un “mejor México”, al subrayar la importancia del papel paterno en la vida social y familiar. Cerró su mensaje con una felicitación directa: “¡Feliz Día del Padre!”.
Más allá del mensaje oficial, datos recientes muestran el peso cultural de esta fecha en el país. Un estudio global de YouGov (2025) coloca a México como la nación con mayor carga emocional en torno al Día del Padre: el 61% de la población lo considera una celebración profundamente significativa.
Esta cifra supera a países como Australia, India y Canadá, donde el valor simbólico también es alto, pero menor que el registrado en México.
Otra investigación de Drive Research (2026) revela un cambio claro en las prioridades de los padres. Aunque antes los regalos materiales tenían mayor peso, hoy la tendencia es distinta: solo el 36% espera recibir un obsequio.
En contraste, el 88% prefiere pasar el día con sus hijos y el 69% con su pareja, lo que muestra un giro hacia la convivencia familiar como principal forma de celebración.
Las actividades más comunes siguen siendo las reuniones familiares y la comida. El 56% prefiere ir a un restaurante y el 48% opta por celebrar en casa.
Sin embargo, crecen también los planes alternativos: actividades al aire libre como pesca o campismo (32%), así como rutinas de ejercicio o bienestar físico (28%).
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Un cambio cultural en la forma de celebrar
El estudio también refleja una transformación en la percepción del regalo: aunque más de la mitad recibió un detalle material en años anteriores, cada vez se valora menos lo físico y más el tiempo compartido.
El Día del Padre se redefine así como una fecha centrada en la presencia, más que en el consumo.