“Sabíamos que estábamos acercándonos a este hito”, añadió. “Sabíamos que tenía que haber alguna forma de lidiar con ese número”.
Colocar 100 mil puntos o figuras de palitos en una página “en realidad no dice mucho acerca de quiénes eran esas personas, de las vidas que vivieron, de lo que todo esto significa para nosotros como país”, dijo Landon. Así que se le ocurrió la idea de compilar obituarios y esquelas de víctimas de la COVID-19 publicadas en periódicos grandes y pequeños de Estados Unidos, y seleccionar fragmentos vívidos de ellos.
“Alan Lund, 81, Washington, director de orquesta con ‘el oído más increíble’…”
“Theresa Elloie, 63, Nueva Orleans, reconocida por su negocio de ramilletes y broches detallados…”, “Florencio Almazo Morán, 65, Ciudad de Nueva York, ejército de un solo hombre…”, “Coby Adolph, 44, Chicago, emprendedor y aventurero…”
Landon comparó el resultado con un “rico tapiz” que no podría haber tejido sola. Clinton Cargill, editor asistente en la sección National, fue “copiloto de edición” de Landon, dijo. Otros actores clave en el proyecto fueron Matt Ruby, editor adjunto de diseño digital de noticias; Annie Daniel, ingeniera de software; y los editores gráficos Jonathan Huang, Richard Harris y Lazaro Gamio. Andrew Sondern, director de arte, está detrás del diseño de impresión.
Dos ideas sobresalieron para la portada del diario: una cuadrícula con cientos de imágenes de quienes perdieron sus vidas a causa de la COVID-19 o un concepto “todo tipográfico”, dijo Bodkin. Sin importar cuál enfoque se eligiera, dijo, “queríamos invadir la página entera”.
El concepto de que fuera tipográfico por completo saltó a la palestra. Un tratamiento así “sería enormemente dramático”, dijo. El diseño remite al de los periódicos centenarios, en los que Bodkin tiene mucho interés. Después de que el Times empezó a publicarse en 1851, por muchos años no hubo titulares en el sentido moderno.