Champ llegó a la vida de los Biden en 2008, cuando la familia estaba por mudarse a la residencia oficial del vicepresidente en el Observatorio Naval.
Su nombre estuvo inspirado en una frase que el padre de Joe Biden solía decirle a su hijo:
«En cualquier momento que te derriben, campeón, ¡levántate!».
Joe y Jill Biden recordaron que Champ se divertía persiguiendo pelotas de golf y corriendo detrás de los nietos de los Biden.
Ahora, en redes sociales compartieron fotografías y video de Commander, su nuevo compañero, como el instante enm que Biden se encuentra con el cachorro, le hace algunos cariños y juega con él, lanzando una pelota para que Commander corra a buscarla.
Los Biden adoptaron en 2018 a otro pastor alemán, Major, quien tuvo que dejar la Casa Blanca durante un tiempo para recibir entrenamiento después de que mordiera a dos personas en la residencia presidencial.
Y abril pasado, la primera dama anunció que una gata se sumaría a su familia de mascotas.
En la historia de EE.UU., la mayoría de las familias presidenciales han contado con la compañía de una mascota en la Casa Blanca: Barack Obama (2009-2017) tuvo dos perros de agua portugués, «Bo» y «Sunny», mientras que su antecesor, George W. Bush (2001-2009) convivió con tres canes y una gata.