El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó que “nadie sabe” cuánto podría durar la guerra en Ucrania y que “tenemos que estar preparados para que dure años”.
«No debemos desfallecer en nuestro apoyo a Ucrania, incluso si los costos son altos, no solo en términos de apoyo militar sino también en el aumento de los precios de la energía y los alimentos», agregó.
En los últimos días, Gazprom, la compañía de gas rusa, ha reducido los suministros a dos importantes clientes europeos: Alemania e Italia.
Asimismo, aseguró que continúan ocurriendo casos de unidades rusas enteras que rechazan órdenes y enfrentamientos armados entre oficiales y sus tropas.
Stoltenberg afirmó que los costos de apoyar a Ucrania no se comparan en nada a lo que la nación paga diariamente en la línea de defensa.
De igual manera, recordó cuando Rusia anexó a Crimea en 2014 y relató que si lo mismo pasa con Ucrania «tendríamos que pagar un precio aún mayor».
Además, el líder de la OTAN instó a los países de la alianza a continuar con los envíos de armas a Kiev.