Según un estudio realizado por miembros del Instituto Nacional de Salud Doctor Ricardo Jorge (INSA) en Lisboa (Portugal), el patógeno que causa el brote actual de la viruela símica ha mutado de forma sorprendentemente fuerte.
En comparación con los virus relacionados en 2018 y 2019, hay alrededor de 50 diferencias en el genotipo.
La rama divergente podría ser un signo de evolución acelerada.