Luego de que la Guardia Costera de Estados Unidos informó que hallaron escombros del submarino “Titán”, el cual desapareció en una expedición al Titanic, y señalara que el vehículo habría sufrido una implosión; aquí la explicación de lo que ocurrió con el sumergible.
Más de 96 horas de búsqueda fueron necesarias para que especialistas encontraran el marco de aterrizaje y la cubierta del submarino, y tres piezas más, por lo que el posible motivo de la tragedia pudo ser una implosión, apuntaron autoridades locales.
¿Qué es una implosión?
En el momento en que el submarino Titán realizó la expedición, los tripulantes tendrían que descender hasta tres mil metros bajo el mar, en otras palabras, 3 kilómetros hasta el lugar donde se encontraba el Titanic.
Por lo tanto, el vehículo debía estar presurizado en su totalidad, es decir, debía mantener la presión a lo que los humanos normalmente se exponen en la superficie, y soportar la fuerza que ejerce el mar sobre Titán, una vez sumergidos a ese nivel.
En consiguiente, si al llevar a cabo el viaje, el submarino presenta fallas estructurales y desencadena la despresurización, se genera una implosión, fenómeno físico que significa una compresión extrema, causando su desintegración.
En otros términos, la presunta implosión que habría desaparecido al sumergible y a la tripulación, es una ruptura hacia adentro, contrario a una explosión o estallido, que sucede cuando las partes de un objeto salen disparadas hacia los extremos.