Parlamento destituye al primer ministro de Francia en un hecho histórico
El primer ministro francés, Michel Barnier, sostiene un documento durante los discursos en la Asamblea Nacional antes de un voto de censura, el miércoles 4 de diciembre de 2024 en París. /Foto: AP.
Michel Barnier, primer ministro de Francia, es destituido tras moción de censura; Macron enfrentará un parlamento dividido hasta 2027
En un hecho sin precedentes desde 1962, la Asamblea Nacional de Francia destituyó al primer ministro de Francia, Michel Barnier, y a su gabinete mediante una histórica moción de censura aprobada con 331 votos, superando los 288 necesarios.
Este desenlace expone las profundas divisiones en el parlamento francés, donde ningún partido cuenta con mayoría absoluta.
El presidente Emmanuel Macron reafirmó su intención de completar su mandato hasta 2027, aunque ahora deberá designar a un nuevo primer ministro de Francia por segunda ocasión desde las elecciones legislativas de julio, que dejaron un país con un parlamento fragmentado.
Una breve y turbulenta gestión
Barnier, nombrado apenas en septiembre, se despide como el primer ministro de menor duración en la historia moderna de Francia.
En su discurso final, declaró: “Para mí seguirá siendo un honor haber servido dignamente a Francia y a los franceses”.
Sin embargo, reconoció que la censura complicará aún más la estabilidad política: “Esto hará todo más difícil. De eso estoy seguro”.
El principal motivo detrás de la moción fue la feroz oposición al presupuesto propuesto por Barnier, considerado por la izquierda y la extrema derecha como una imposición de medidas de austeridad que ignoran las necesidades ciudadanas.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y sigue la información más de cerca
Esta alianza inusual entre la Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen, y la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular, resultó clave para derrocar al primer ministro.
Un futuro incierto para Macron
Macron, desde un reciente viaje a Arabia Saudí, calificó las discusiones sobre su posible renuncia como “política ficticia”.
Sin embargo, la incertidumbre no solo golpea al gobierno, sino también a la economía: Francia enfrenta la presión de la Unión Europea para reducir su deuda pública, que podría alcanzar el 7% del PIB el próximo año si no se toman medidas drásticas.
La crisis política amenaza con elevar los tipos de interés y hundir aún más la economía francesa.
El desafío de un parlamento fracturado
A pesar de la salida de Barnier, el Parlamento permanece intacto, dividido en tres bloques principales: los aliados centristas de Macron, la izquierda radical y la extrema derecha.
Este escenario plantea un posible estancamiento legislativo, ya que no se pueden convocar nuevas elecciones parlamentarias hasta julio de 2025.
Marine Le Pen, quien calificó este momento como “el más decisivo desde 1962”, resaltó que la censura refleja la incapacidad del gobierno para atender las demandas ciudadanas.
Mientras tanto, Macron enfrenta la difícil tarea de nombrar un nuevo primer ministro que pueda equilibrar las fuerzas en juego y evitar una parálisis institucional.