El miércoles, una tragedia sacudió a Sudán del Sur cuando una avioneta fletada por la compañía petrolera china Greater Pioneer Operating Co. se desplomó poco después de despegar de un yacimiento petrolero en el estado de Unity. En la aeronave viajaban 21 personas, de las cuales solo una sobrevivió.
El ministro de Información estatal, Gatwech Bipal, confirmó que la aeronave se dirigía a la capital, Yuba, cuando ocurrió el siniestro.
Aunque no se han determinado las causas exactas del accidente, el impacto dejó un saldo fatal de 20 fallecidos.
Según reportes de la Radio Miraya, afiliada a la ONU, los pasajeros eran en su mayoría trabajadores sursudaneses de la petrolera, además de un ciudadano indio y dos chinos.
Sin embargo, las autoridades aún no han revelado oficialmente la identidad de las víctimas.
Familiares de las víctimas esperan noticias tras el trágico siniestro aéreo.
Desde Nairobi, Kenia, donde asistía a conversaciones de paz, el ministro de Petróleo de Sudán del Sur, Puot Kang Chol, expresó su consternación por la tragedia.
«Estamos profundamente entristecidos», declaró ante los medios.
El presidente sursudanés, Salva Kiir, ordenó una investigación exhaustiva al Ministerio de Transporte; subrayó que la catástrofe no solo afecta a las familias de las víctimas, sino también a la nación y al sector petrolero, vital para la economía del país.
Sudán del Sur, que se independizó de Sudán en 2011, es uno de los mayores productores de petróleo en África Oriental.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y sigue la información más de cerca
Enfrentando serios problemas financieros, ha intentado impulsar su producción y exportación petrolera.
Sin embargo, accidentes como este evidencian la fragilidad de la infraestructura aeronáutica y la necesidad urgente de reforzar la seguridad en los vuelos comerciales y privados.