El presidente Donald Trump anunció la venta de una ‘tarjeta dorada’ para extranjeros adinerados, otorgándoles derechos de residencia y trabajo en el país a cambio de una inversión de 5 millones de dólares.
«Ya tienen la tarjeta verde, ahora presentamos la ‘tarjeta dorada’. Con un costo aproximado de 5 millones de dólares, brindará los mismos beneficios que la residencia permanente, con un camino hacia la ciudadanía«, declaró Trump desde la Oficina Oval.
El mandatario aseguró que esta medida atraerá a inversionistas de alto perfil que contribuirán significativamente a la economía estadounidense.
«Venderemos millones de estas tarjetas y con ello traeremos riqueza, empleos y prosperidad», agregó.
Reemplazo del programa EB-5
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, confirmó que esta iniciativa sustituirá el programa EB-5, vigente desde 1992, que permite a inversionistas extranjeros obtener la residencia tras realizar inversiones mínimas de 1.050.000 dólares, o 800.000 en zonas de desarrollo económico.
Trump justificó la eliminación de este sistema alegando que es «ineficiente y vulnerable al fraude».
Bajo la nueva propuesta, los solicitantes deberán someterse a un proceso de selección para garantizar que sean «ciudadanos globales ejemplares».
Sin embargo, la medida generó cuestionamientos, especialmente tras las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de vender estas tarjetas a oligarcas rusos. «Conozco algunos y son personas muy agradables», comentó.
Críticas y cambios en inversión extranjera
El programa EB-5 ha sido blanco de críticas por su falta de transparencia y posibles riesgos de corrupción.
Durante su administración, Trump intentó aumentar los montos de inversión a 900.000 dólares para zonas desfavorecidas y 1,8 millones en otras áreas, pero la medida fue revertida en 2021.
En 2022, la administración Biden actualizó los requisitos de inversión, estableciendo los montos actuales.
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El anuncio de la ‘tarjeta dorada’ marca un cambio radical en la política migratoria de Trump, enfocada ahora en atraer capital extranjero con incentivos de residencia.
No obstante, la propuesta enfrenta retos legislativos y podría convertirse en un punto álgido de debate en la política migratoria estadounidense.