Rusia ataca a Ucrania por un gasoducto. Las fuerzas rusas han llevado la guerra a un nuevo nivel estratégico: utilizando un gasoducto como túnel para infiltrarse y atacar a las tropas ucranianas desde la retaguardia en la región de Kursk.
Según reportes de inteligencia ucraniana y blogueros de guerra rusos, este movimiento es parte de un intento de Moscú por recuperar territorios que Kiev tomó en una ofensiva sorpresa meses atrás.
Una incursión sin precedentes
En agosto, Ucrania lanzó su mayor incursión en territorio ruso desde la Segunda Guerra Mundial, avanzando rápidamente y tomando el control de aproximadamente 1,000 kilómetros cuadrados.
La ofensiva permitió a Kiev capturar la ciudad fronteriza de Sudzha y cientos de prisioneros rusos, lo que generó un fuerte impacto estratégico y psicológico en el Kremlin.
Sin embargo, los meses han pasado y las fuerzas ucranianas enfrentan ahora el desgaste de una guerra prolongada. El ejército ruso, reforzado con más de 50,000 soldados, incluidos combatientes norcoreanos, ha intensificado los ataques para rodear a las unidades ucranianas y retomar el control de Kursk.
Operación secreta bajo tierra
Aprovechando la infraestructura del gasoducto, comandos rusos recorrieron 15 kilómetros dentro de un tubo, un conducto que antes transportaba gas a Europa.
Durante varios días, los soldados permanecieron ocultos en su interior hasta emerger en la retaguardia ucraniana y lanzar un ataque sorpresa cerca de Sudzha.
El bloguero ruso Yuri Podolyaka afirmó que las fuerzas especiales de Moscú utilizaron esta estrategia para abrir un nuevo frente de combate. Imágenes filtradas en canales de Telegram muestran soldados con máscaras de gas avanzando dentro de un enorme ducto, preparando su ofensiva.
Resistencia y respuesta ucraniana
El Estado Mayor ucraniano confirmó la incursión y aseguró que las tropas invasoras fueron detectadas a tiempo. En respuesta, Ucrania lanzó ataques con artillería y misiles de precisión para neutralizar la amenaza.
«Las fuerzas especiales rusas están siendo localizadas, bloqueadas y eliminadas. Sus pérdidas en Sudzha son muy altas», declararon fuentes militares ucranianas.
A pesar del golpe estratégico ruso, algunos expertos militares consideran que la operación no cuenta con el respaldo logístico necesario para sostenerse en el tiempo.
«Sin provisiones, municiones y evacuación de heridos, esto es una misión suicida», opinó un soldado ruso bajo el seudónimo de «Decimotercero».
Rusia intensifica la ofensiva
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso informó la captura de cuatro aldeas al norte y noroeste de Sudzha, lo que confirma su avance territorial. Días antes, Moscú también había anunciado la toma de otras tres localidades cercanas.
El factor internacional y el dilema de Occidente
En medio de esta escalada bélica, el presidente estadounidense Donald Trump avivó la incertidumbre con declaraciones en las que sugirió que Ucrania «puede no sobrevivir» sin el apoyo de Washington.
Mientras tanto, Francia anunció un nuevo paquete de ayuda militar para Kiev, financiado con activos rusos congelados, que incluye artillería y bombas de precisión para los aviones de combate Mirage 2000.
Ataques con drones y la guerra en el ciberespacio
En paralelo, Ucrania ha lanzado ofensivas con drones contra infraestructura petrolera en el sur y centro de Rusia. Durante la noche del domingo, un dron alcanzó un depósito de petróleo en Cheboksary, mientras que en la ciudad de Ryazan se registraron explosiones en una de las mayores refinerías rusas.
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Además, la controversia sobre el papel de Starlink en el conflicto se intensificó con un enfrentamiento en redes sociales entre Elon Musk, el ministro de Relaciones Exteriores de Polonia y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sobre la continuidad del servicio satelital para Ucrania.