Papa León XIV clama por la paz: ‘¡Nunca más la guerra!’
¡Nunca más la guerra!", exclamó León XIV al exigir la paz mundial y el fin de los conflictos armados.
En su primera bendición, papa León XIV pidió el fin de la guerra en Gaza y Ucrania, exigió liberar rehenes y celebró el Día de la Madre con 100 mil fieles
Desde el corazón de Roma, el mundo escuchó un clamor que retumbó en los cinco continentes: “¡Nunca más la guerra!” Así lo proclamó el papa León XIV en su primera bendición dominical desde la logia central de la Basílica de San Pedro, ante una multitud de más de 100 mil personas.
Con una voz firme y un mensaje cargado de esperanza, el pontífice de origen estadounidense y corazón latinoamericano —tras décadas en Perú— hizo un enérgico llamado por la paz mundial.
Instó a un cese al fuego inmediato en Gaza, la liberación de todos los rehenes y una solución justa y duradera para Ucrania, recordando los horrores de la Segunda Guerra Mundial, que terminó hace 80 años.
“Llevo en mi corazón el sufrimiento del amado pueblo ucraniano. Que todos los niños separados de sus familias regresen a casa”, dijo, al tiempo que celebró el cese al fuego entre India y Pakistán como una señal de esperanza.
El papa también expresó su profunda tristeza por la tragedia humanitaria en Gaza, pidió abrir corredores de ayuda y reiteró que ningún conflicto justifica el dolor de los civiles.
León XIV sorprendió desde su aparición, no solo por ser el primer papa estadounidense, sino también por su cercanía al pueblo. Retomó la tradición de bendecir al mediodía, pero desde el balcón central y no desde el Palacio Apostólico. Y dio un toque emotivo al entonar el «Regina Caeli», una oración pascual que sus predecesores solo recitaban.
En una fecha simbólica, también honró el Día de la Madre, extendiendo sus bendiciones “a todas las madres del mundo, incluidas aquellas que nos miran desde el cielo”.
La jornada estuvo llena de símbolos. El sábado, el papa oró en la tumba de Francisco y luego visitó el santuario de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Genazzano, marcando su primera salida de Roma como pontífice. Además, ratificó a todos los funcionarios del Vaticano, garantizando estabilidad tras la muerte de su antecesor.
La misa de entronización se celebrará el próximo domingo 18 de mayo. PapaLeón XIV, a sus 69 años, inicia su pontificado con un mensaje claro: el mundo necesita paz, compasión y unidad.