Putin no asistirá a la reunión entre Rusia y Ucrania desde el inicio de la invasión en 2022.
A pesar de la presión internacional y de los llamados de Kiev y sus aliados, el Kremlin decidió mantener al mandatario ruso fuera de la mesa de negociaciones que tendrá lugar en Estambul este jueves.
La lista oficial de representantes fue publicada este miércoles e incluye al asesor presidencial Vladímir Medinski, al viceministro de Exteriores Mijaíl Galuzin y al viceministro de Defensa Aleksandr Fomin.
Medinski, recordado por haber liderado las fallidas conversaciones en 2022, vuelve a encabezar la delegación, lo que ha generado escepticismo en sectores diplomáticos que esperaban un compromiso más contundente por parte de Moscú.
El propio Putin había lanzado la propuesta de reactivar el diálogo directo el pasado fin de semana como contraoferta a la petición de un alto al fuego de 30 días formulada por Ucrania y respaldada por Europa.
Sin embargo, su ausencia resta fuerza simbólica a la negociación, que busca destrabar más de tres años de enfrentamientos que han dejado miles de muertos y millones de desplazados.
Por ahora, no hay indicios de que el mandatario ruso viaje de manera imprevista a Turquía. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que el equipo negociador ya está preparado para el encuentro.
Por su parte, el asesor Yuri Ushakov aclaró que se discutirán tanto temas políticos como aspectos técnicos del conflicto.
Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski ha reiterado su disposición a dialogar “bajo cualquier formato”, aunque subrayó que evaluará los pasos a seguir con base en la seriedad de la contraparte rusa.
Se ofrece Trump como mediador
La tensión creció aún más cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, se ofreció a participar en las conversaciones solo si Putin también asistía, una posibilidad ahora descartada.
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La comunidad internacional observa con atención esta nueva ronda de conversaciones, que podría marcar un punto de inflexión en la guerra o bien convertirse en otro intento fallido si no hay voluntad política real.