Washington retoma el lenguaje de la presión. La administración de Donald Trump advirtió oficialmente a sus socios comerciales que la tregua arancelaria está por expirar y los aranceles de Estados Unidos vuelven en julio.
El plazo de 90 días otorgado para negociar acuerdos bilaterales concluye a principios de julio y con ello, Estados Unidos amenaza con reactivar sus controvertidos “aranceles recíprocos”.
El mensaje no llegó por sorpresa, pero sí con firmeza. Fue el propio representante de Comercio, Jamieson Greer, quien firmó las cartas enviadas a cada país aliado.
En palabras de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se trata de un “recordatorio amistoso”... pero cargado de advertencia estratégica: si no hay pactos claros, se aplicarán los gravámenes anunciados el pasado 2 de abril, fecha que el gobierno bautizó como el “día de la liberación” económica.
Desde entonces, Trump ha insistido en su visión de una economía fuerte mediante el proteccionismo, dejando claro que no dudará en aplicar tarifas si eso significa proteger a las industrias y trabajadores estadounidenses.
Por vender la tregua
El 9 de abril, otorgó una tregua de tres meses para que sus socios replantearan su relación comercial con Estados Unidos, bajo el entendido de que los nuevos acuerdos deben ser “hechos a la medida”.
Aunque un tribunal de comercio bloqueó temporalmente los aranceles la semana pasada, una Corte de Apelaciones federal revocó esa decisión, lo que permitió a la administración continuar su estrategia sin trabas judiciales.
Este endurecimiento coincide con un momento clave: el renacimiento económico que Trump promueve de cara a su segundo mandato, impulsado por medidas que privilegian lo nacional por encima del comercio global.
¿Qué significa para México y el mundo?
Los sectores automotriz, agrícola y tecnológico podrían ser los más afectados si no se logra un consenso antes de julio.
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Para los exportadores mexicanos, el riesgo de sobrecostos en aduanas es real, por lo que se recomienda anticipar posibles aumentos en tarifas y ajustar contratos internacionales.