Carreteras bloqueadas, barricadas en las ciudades y enfrentamientos con la policía marcaron este miércoles 10 de septiembre en Francia, donde miles de manifestantes salieron a las calles bajo la consigna “¡Bloqueemos todo!”.
La protesta, organizada en redes sociales y respaldada por sindicatos y partidos de izquierda radical, desató una ola de acciones coordinadas contra los planes de ajuste económico del ahora exprimer ministro François Bayrou.
470 detenidos y un país bajo tensión
La Prefectura de Policía informó que, hasta la mañana, al menos 75 personas habían sido arrestadas en París y su área metropolitana; hacia el cierre de la jornada, la cifra nacional ascendía a 470 detenidos.
El gobierno desplegó 80 mil policías y gendarmes en todo el país. Foto: Especial
El ministro del Interior, Bruno Retailleau, ordenó intervenir con rapidez para impedir que los bloqueos se consolidaran, desplegando un operativo sin precedentes de 80 mil policías y gendarmes en todo el país.
Bloqueos en autopistas y accesos estratégicos
En la capital, los intentos de cerrar el Boulevard Périphérique —arteria que rodea París— fueron contenidos en la Puerta de Bagnolet y la Puerta de la Chapelle.
En Rennes, la policía usó gases lacrimógenos contra cientos de manifestantes; en Lyon, la autopista M7 fue bloqueada; y en Marsella, barricadas detuvieron tranvías y rutas principales. Incluso la autopista A10 en Poitiers quedó interrumpida, afectando la circulación nacional.
El estallido social llega apenas dos días después de la destitución de François Bayrou, quien perdió una moción de confianza.
En su lugar, el presidente Emmanuel Macron nombró como primer ministro a Sébastien Lecornu, exministro de Defensa y considerado uno de sus aliados más cercanos.
Sin embargo, el relevo no logró contener la indignación por las reformas económicas.
La crisis política y social en Francia mantiene la atención internacional. Foto: Especial
Más de 700 acciones en todo el país
La Confederación General del Trabajo (CGT) reportó al menos 700 actos de protesta en empresas, carreteras e infraestructuras estratégicas.
La magnitud del movimiento revela un fuerte descontento social que combina rechazo a las medidas de austeridad con la incertidumbre política tras la caída del gobierno.
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Francia en el ojo internacional
Los disturbios no solo impactaron el tráfico y los servicios urbanos; también dejaron apagones y afectaciones ferroviarias, como la suspensión de la ruta Toulouse-Auch por un incendio en cables.
Con imágenes de enfrentamientos en París, Lyon y Marsella recorriendo el mundo, la crisis francesa vuelve a ser tema central en la agenda internacional.
Lo cierto es que la confrontación entre el plan de ajustes y la presión de la calle coloca a Francia en una encrucijada: avanzar con reformas impopulares o ceder ante un movimiento social con capacidad de paralizar al país entero.