Joe Biden, expresidente de Estados Unidos, se somete a radioterapia como parte de un tratamiento hormonal para combatir el cáncer de próstata.
El exmandatario, que se bajó de la candidatura para reelegirse en 2024, reveló el pasado mes de mayo que fue diagnosticado con una forma “agresiva” del padecimiento con “metástasis óseas”.
La enfermedad tenía entonces una puntuación de 9 en la escala de Gleason, que evalúa la agresividad de los cánceres de próstata en una medición que llega hasta 10.
“Como parte de un plan de tratamiento para el cáncer de próstata, el expresidente Biden se somete actualmente a radioterapia y tratamiento hormonal”, compartió un portavoz.
La radioterapia “utiliza rayos o partículas de alta energía para destruir las células cancerosas”, exhibe la Sociedad del Cáncer de Estados Unidos en su página oficial de internet. Aunado a ello, el tratamiento se utiliza para las diferentes etapas del cáncer de próstata.
De acuerdo con la institución, el objetivo es “reducir los niveles de hormonas masculinas, llamadas andrógenos, en el cuerpo o evitar que impulsen el crecimiento de las células del cáncer de próstata”.
Aunque externó su “tristeza” por la noticia confirmada en mayo de 2025, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sugirió al día siguiente que el diagnóstico de Joe Biden se conocía desde hace mucho tiempo.
El pasado mes de junio, el magnate ordenó comenzar una investigación sobre el entorno de su antecesor, sospechoso por haber “conspirado” para encubrir el deterioro físico y cognitivo del exmandatario.
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