El Ejército de Israel tiene todo listo para recibir a los rehenes —vivos y fallecidos— que serán liberados por el grupo terrorista Hamás en las próximas horas.
Según el corresponsal militar Doron Kadosh, el plan operativo aprobado por el jefe del Estado Mayor incluye atención médica inmediata, protocolos diferenciados para cada caso y acompañamiento emocional a las familias.
El centro de operaciones estará en la base de Re’im, donde se habilitaron instalaciones especiales para recibir hasta 20 rehenes de forma simultánea.
El estado de salud de los secuestrados es incierto, por lo que médicos y militares están preparados para cualquier escenario.
Entrega coordinada y evacuaciones aéreas
La entrega comenzará con la intervención del Comité Internacional de la Cruz Roja en un punto acordado dentro de Gaza. Ahí, unidades especiales de las FDI recibirán a los liberados.
Si algún rehén presenta condición crítica, será evacuado por helicóptero al Centro Médico Soroka, en Be’er Sheva.
Los demás serán trasladados por carretera a Re’im, donde se reencontrarán con sus familiares antes de ser llevados a hospitales designados como Hospital Ichilov, Hospital Sheba o Hospital Beilinson.
Para facilitar el reencuentro emocional, se recomienda que los niños esperen a sus padres en el hospital y no en la base, aunque la decisión final queda en manos de cada familia.
El operativo también contempla la recepción de cuerpos. No habrá identificación en el terreno: equipos de ingeniería inspeccionarán los ataúdes al llegar, para descartar explosivos.
Los fallecidos recibirán una ceremonia militar sobria en Re’im, con banderas israelíes y rezos dirigidos por un rabino militar. Luego, los restos serán trasladados al Instituto Forense Abu Kabir en Tel Aviv.
Si pertenecían a las fuerzas armadas, serán llevados a la base de Shura, donde se completará la identificación. El proceso durará entre 10 y 48 horas antes de entregar los cuerpos a las familias.
Contención emocional y discreción mediática
El apoyo psicológico y logístico a las familias es una prioridad. Equipos especializados acompañarán a los allegados durante la recepción, hospitalización o duelo.
El acuerdo prohíbe expresamente ceremonias públicas de liberación, como las que Hamás organizó en el pasado, para evitar humillaciones o exposición mediática de los rehenes.
La coordinación internacional con la Cruz Roja será clave en cada fase del proceso, desde Gaza hasta los hospitales israelíes.
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