El gobierno venezolano retiró las concesiones de operación a seis aerolíneas internacionales que suspendieron sus vuelos tras la alerta de seguridad emitida por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).
Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y GOL perdieron el permiso para volar hacia y desde Caracas.
El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil justificó la medida acusando a las compañías de alinearse con “acciones de terrorismo de Estado” promovidas por Washington, que recomendó extremar precauciones por el incremento de la actividad militar en el país.
Tras la alerta de la FAA, las aerolíneas suspendieron rutas de inmediato. El ministro de Transporte, Ramón Velásquez, dio un plazo de 48 horas para restablecer operaciones; al no cumplirse, el gobierno ejecutó la revocación. Nicolás Maduro ordenó “aplicar la ley” a quienes —según dijo— se sumaran a la presión internacional.
Mientras tanto, compañías como Copa, Wingo, Satena y Boliviana de Aviación mantuvieron operaciones normales, así como las venezolanas Estelar, Laser, Rutaca, Conviasa y Avior.
Expertos del sector alertan que la decisión puede provocar respuestas recíprocas de los países afectados, reduciendo aún más la ya frágil conectividad venezolana.
Venezuela figura entre las naciones menos conectadas de la región, con rutas limitadas y dificultades para repatriar fondos desde hace años.
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