Una erupción intermitente que ha fascinado a especialistas y población en general durante casi un año en la isla de Hawái por casi un año, se reaundó este martes cuando el volcán Kilauea expulsó lava por hasta 122 metros de altura.
Es la trigésima séptima vez que el cráter expulsa magma desde finales del 2024, cuando comenzó el estallido.
Dicho espectáculo fue precedido por salpicaduras esporádicas y desbordamientos desde el pasado 19 de diciembre. Cada episodio ha durado alrededor de un día o menos, con pausas de por lo menos unos días entre cada evento.
En algunas ocasiones, la lava que arroja el Kilauea se ha elevado tanto como un rascacielos. Asimismo, ha ocasionado fuentes tan altas en parte porque el magma, que contiene gases que se liberan a medida que asciende, ha viajado a la superficie mediante conductos estrechos y en forma de tubo.
El volcán está ubicado en la isla de Hawái, la más grande del archipiélago hawaiano, a unas 200 millas (322 kilómetros) al sur de la ciudad más grande del estado, Honolulu, en Oahu.
Desde principios del mes, las autoridades permanecen en alerta por los altos niveles de gas volcánico y un fenómeno llamado “cabello de Pele”. Este consiste en que hebras de vidrio volcánico generalmente producidas por la actividad de fuentes de lava son transportadas a más de 10 millas (15 kilómetros) del respiradero.
Aunque el Kilauea es significativamente más pequeño que su vecino Mauna Loa, es mucho más activo y regularmente sorprende a los turistas que viajan en helicóptero para admirarlo.
So jealous, and happy for my sister-in-laws good fortune. Kilauea putting on a show. We told them they would have a better view at night so they got out in the cold and went at midnight. pic.twitter.com/Q3ENufCgAT