El inicio de enero llegó con fuerza a Europa occidental, donde un intenso temporal de nieve y hielo paralizó la movilidad y dejó consecuencias mortales.
En Francia, las autoridades confirmaron al menos cinco fallecimientos relacionados con accidentes viales provocados por las condiciones extremas, mientras aeropuertos y redes ferroviarias operan aún con serias limitaciones.
El fenómeno, reconocido por el propio gobierno francés como subestimado en su alcance, evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura de transporte frente a eventos meteorológicos severos.
Durante las últimas 48 horas, la combinación de nieve, lluvia helada y placas de hielo convirtió las carreteras en trampas mortales.
En la región de París, un camión perdió el control en Presles-en-Brie y se estrelló contra una furgoneta, causando la muerte de una persona. Horas después, en Perreux-sur-Marne, un automóvil patinó y cayó al río Marne, con saldo de un fallecido más.
El suroeste de Francia también registró tragedias. En el departamento de Landes, cerca de la frontera con España, se reportaron tres muertes adicionales tras colisiones vinculadas al pavimento congelado.
El ministro de Transporte, Philippe Tabarot, admitió que la intensidad de la nevada no fue prevista adecuadamente, lo que dificultó la activación oportuna de medidas preventivas.
El impacto del temporal se extendió más allá de las carreteras y golpeó de lleno al transporte aéreo y ferroviario.
En París, los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly redujeron su operatividad en un 15%, debido a la acumulación de nieve en las pistas. La situación fue aún más crítica en Ámsterdam-Schiphol, donde se cancelaron alrededor de 700 vuelos, más de la mitad de los programados.
El servicio Eurostar, que conecta Ámsterdam con Londres y París, fue suspendido temporalmente. Aunque el metro y los autobuses de París comenzaron a normalizarse, la red de trenes de larga distancia en Francia continúa operando con restricciones de velocidad, especialmente en el oeste del país.
Météo-France levantó la alerta roja en 26 departamentos, pero el riesgo persiste. Para este miércoles 7 de enero, se prevén nuevas nevadas y lluvias heladas en gran parte del norte francés.
Las autoridades insisten en evitar desplazamientos innecesarios, extremar precauciones en carretera y verificar el estado de vuelos y trenes antes de viajar.
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El temporal no solo dejó víctimas y caos logístico, sino que reabrió el debate sobre la capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes y difíciles de prever en Europa.