El gobierno de Estados Unidos dio el primer paso formal para una eventual reapertura de su embajada en Venezuela,cerrada desde 2019.
El Departamento de Estado notificó al Congreso que avanza en un enfoque por etapas para restablecer operaciones diplomáticas limitadas en Caracas.
De acuerdo con documentos obtenidos por The Associated Press, Washington prevé el envío progresivo de personal temporal para realizar funciones diplomáticas “selectas”, mientras se acondicionan las instalaciones actuales de la sede diplomática.
Un regreso gradual a Caracas
En cartas enviadas a 10 comités de la Cámara de Representantes y el Senado, el Departamento de Estado explicó que el personal estadounidense viviría y trabajaría en instalaciones provisionales, en tanto se evalúa la viabilidad operativa y de seguridad del complejo de la embajada.
La notificación se envió apenas días antes de que el secretario de Estado, Marco Rubio, comparezca ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para abordar la política de Washington hacia Venezuela.
Relaciones rotas desde 2019
Las relaciones diplomáticas entre ambos países se rompieron en marzo de 2019, cuando Estados Unidos cerró su embajada en Caracas tras desconocer las elecciones presidenciales de 2018 y reconocer entonces al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino.
Desde entonces, la representación estadounidense sobre Venezuela ha operado desde Bogotá, Colombia, a través de la Unidad de Asuntos de Venezuela.
Tras los acontecimientos ocurridos en Venezuela el pasado 3 de enero, que Washington considera un punto de inflexión político, autoridades estadounidenses y venezolanas han mantenido canales de comunicación, según declaraciones oficiales.
La semana pasada, el Departamento de Estado designó a una diplomática de carrera como encargada de negocios para Venezuela, con sede inicial en Bogotá, como parte de la primera fase del plan.
Según la notificación enviada al Congreso, el personal desplegado en Caracas se enfocaría inicialmente en seguridad y gestión, con una expansión gradual hacia funciones consulares, políticas, económicas y de diplomacia pública.
También se contempla el eventual traslado de la Unidad de Asuntos de Venezuela de Bogotá a la capital venezolana.
El Departamento de Estado aclaró que estos preparativos no garantizan la reapertura inmediata, pero buscan dejar todo listo en caso de que se tome la decisión final.