Conoce la lista de empresarios que se han visto afectados por las primeras acciones del Gobierno de López Obrador
CARLOS SLIM
PRESIDENTE DE GRUPO CARSO
El Nuevo Aeropuerto en Texcoco (NAIM) involucraba en su construcción a grandes empresarios, como Carlos Slim (a través de CICSA), Carlos Hank Rhon (Hermes), Olegario Vázquez (Prodemex), Bernardo Quintana (ICA) y Héctor Ovalle (Coconal), entre otros. Además, Slim es el gran ‘olvidado’ en el Consejo Asesor de AMLO.
JAVIER ARRIGUNAGA
PRESIDENTE DE AEROMÉXICO
Con la cancelación del NAIM, las aerolíneas que concentran las operaciones en un solo aeródromo, como Aeroméxico, pueden resultar perdedoras, pues el plan del gobierno es que operen en tres aeropuertos, lo que complicará su operación.
ALBERTO DE LA FUENTE
PRESIDENTE DE SHELL Y DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE HIDROCARBUROS
El empresario no figura aquí como ‘perdedor’ individual, sino como representante de las petroleras privadas, pues la Sener ha frenado las licitaciones del sector de hidrocarburos.
BILL NEWLANDS
PRESIDENTE DE CONSTELLATION BRANDS
La multinacional estadounidense, que produce y comercializa las cervezas de Grupo Modelo para su venta en Estados Unidos, puede ser la primera empresa en México en ir a un plebiscito que determinará si se frena o no la construcción de su planta en Mexicali, Coahuila. El plebiscito aún debe ser aprobado por el gobierno.
GERMÁN LARREA
PRESIDENTE DE GRUPO MÉXICO
La presente administración anunció la reforma a la Ley Minera, que, entre otras cosas, propone una mayor regulación de la industria y da la facultad a la Secretaría de Economía de cancelar concesiones. Por otro lado, ha regresado Napoleón Gómez Urrutia, exlíder del sindicato minero y declarado ‘enemigo’ de Larrea, pues éste lo acusó de fraude por malversar fondos de un fideicomiso.
Bonus:
LAS MAQUILADORAS DEL NORTE
A partir del 15 de enero, 30,000 trabajadores de 45 empresas del sector maquilador y manufacturero de Matamoros, Tamaulipas, comenzaron una huelga exigiendo un alza salarial de 20% y un bono de 32,000 pesos, derivado del anuncio del gobierno de un aumento de salarios en la frontera norte
y reducción de impuestos. Las compañías manufactureras estimaron una pérdida diaria de 37.5 MDD.