El pronóstico de crecimiento para las economías de América Latina no es prometedor, ejemplo de ellos es la situación que se vive en México y Brasil
El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo drásticamente el pronóstico de crecimiento económico para América Latina, de 1,4% a 0,6%, más de la mitad de lo previsto en su anterior estudio de abril.
Según el FMI, en la desaceleración en América Latina se refleja la situación de Brasil y México.
Brasil vive una fuerte incertidumbre por la discusión en el Congreso de reformas estructurales, incluida una sobre pensiones, lo que se reflejará en un crecimiento estimado de 0,8% en 2019 y que podría mejorar a 2,4% en 2020.
El repunte proyectado del crecimiento mundial aún es precario, y por eso las políticas macroeconómicas bien calibradas son vitales para apuntalar las bases de la recuperación #WEOhttps://t.co/5xBXrjX6Uxpic.twitter.com/VZ4I6Z4t2k
El organismo señaló que México también enfrenta incertidumbre por una inversión débil y una disminución del consumo privado, que aumentan los costos de los préstamos, que podrían seguir encareciéndose. Su expansión será de 0,9% este año y se pronostica 1,9% en 2020.
Respecto a Venezuela, el FMI afirmó que la profunda crisis humanitaria y económica continúa teniendo “un impacto devastador”, que se espera se refleje en una reducción de su economía en 35% en 2019.
En Argentina la economía se contrajo el primer trimestre de este año, aunque a menor ritmo que en 2018, por lo que su pronóstico de crecimiento se revisó ligeramente a la baja en comparación a abril.
El crecimiento de Chile también fue revisado ligeramente a la baja, tras un desempeño más débil el primer trimestre, aunque se espera una recuperación en 2020.