La hacker Paige A. Thompson trabajó para Amazon como ingeniera en sistemas tres años antes de realizar el ataque informático al banco
Un ataque informático contra el banco estadounidense Capital One Financial, uno de los mayores emisores de tarjetas de crédito del país, puso en riesgo la información personal de unas 106 millones de personas, y en algunos casos la presunta hacker obtuvo números de Seguro Social y cuentas bancarias.
Las autoridades federales interrogan a una sospechosa, detenida el lunes, de lo que es una de las mayores transgresiones de seguridad a una de las principales instituciones financieras estadounidenses registradas hasta ahora.
Paige A. Thompson, quien utiliza el apodo «Erratic», fue acusada de un delito de fraude y abuso informático en la Corte del Distrito en Seattle. La sospechosa compareció ante el tribunal y permanecerá detenida hasta una vista el jueves.
Los agentes federales comenzaron a rastrear a Thompson después de que Capital One les notificó de una posible transgresión informática.
El FBI registró la vivienda de Thompson el lunes y confiscó dispositivos digitales. Una búsqueda inicial mostró archivos que aludían a Capital One y «otras entidades que podrían haber sido objetivos de intrusiones tentativas o completas».