El miedo a cometer alguna equivocación es algo normal al probar un kit completo para aplicar uñas de gel, pero no es algo exclusivo de principiantes; las expertas también se enfrentan a la frustración de un procedimiento erróneo.
En este tipo de escenarios, lo más importante es respirar hondo y entender que leer instrucciones y ver tutoriales no es garantía de un resultado satisfactorio. Entonces… ¿Cuál es la solución? Saber cuáles son los errores que pueden estropear tu trabajo y realizar ajustes que te permitan mantenerlos bajo control.
Si quieres comenzar a hacerlo desde ya, estás en el artículo indicado. ¡Continúa leyendo!
1. Saltarte la limpieza
No olvides que la limpieza de la superficie de la uña es lo que va a definir si el gel se adherirá correctamente o si, por el contrario, se despegará al segundo día. Sigue estos pasos para realizar una preparación correcta:
Lava tus manos con agua y jabón neutro.
Empuja la cutícula con cuidado, sin forzarla.
Elimina el brillo natural utilizando una lima de grano suave.
Limpia con un producto diseñado para tal propósito.
Si ya has tenido problemas con levantamientos prematuros, dedicarle su tiempo a cada fase te ayudará a multiplicar la duración del gel.
La mejor práctica es que toda la gama de productos que emplees en la aplicación sea del mismo proveedor / Foto: Especial
2. Aplicar capas gruesas
Menos es más cuando: lo más recomendable es que las capas sean ligeras, pues el exceso de producto dificulta su curado bajo la lámpara, dejando zonas blandas en las cuales se generan burbujas, arrugas o grietas al poco tiempo.
Lo ideal es que uses siempre la brocha descargada y comiences por el centro de la uña; luego, continúa con los laterales. No olvides verificar que el kit que quieras comprar sea de calidad: por ejemplo, los esmaltes de Crême brindan una buena pigmentación que te permitirá conseguir un color sólido sin necesidad de un millón de capas.
3. Curar el gel a medias
Algunas personas interrumpen el tiempo de exposición, mueven los dedos durante el proceso o colocan la mano a una distancia incorrecta de la fuente de luz sin pensar que todo esto complica que el gel se endurezca.
¿Qué hacer? Adquiere un set con una lámpara LED/UV de 48W, ya que dicha potencia facilita un curado será tanto rápido, como uniforme del gel base, el esmalte y el top coat. Eso sí: respeta el periodo indicado para cada etapa, también verifica que los dedos estén bien colocados.
4. Sellar las puntas de manera errónea
En muchas ocasiones, el sellado del borde libre se pasa por alto o se lleva a cabo muy apresuradamente, dando como resultado que estas partes se levanten y que el acabado pierde su efecto espejo antes de lo deseado.
Para resolverlo, debes extender cada capa de base, color y top coat hasta que cubra el borde final de la uña, pero ojo: tienes que “encapsularla” con el fin de protegerla de los roces inevitables del día a día, no dejar una gota gruesa colgando.
Vale la pena que definas el contorno de la uña y que uses un pincel horizontal que te permita cerrar el gel en dicha zona. Pequeñas acciones lograrán que tu manicura te deje 100% satisfecha.
Bajo ninguna circunstancia despegues el gel con métodos o herramientas que puedan perjudicar la salud de las uñas / Foto: Especial
5. Mezclar productos
Si anteriormente ya habías comprado un kit en otro lado y quieres combinar lo que te sobró con lo de tu nuevo set… Mejor piénsalo dos veces. Cada marca tiene fórmulas diseñadas para trabajar en conjunto; al hacer mezclas incompatibles, estarás arriesgándote a obtener resultados poco agradables.
Por lo tanto, la mejor práctica es que toda la gama de productos que emplees en la aplicación sea del mismo proveedor; de lo contrario, vas a desperdiciar tiempo, recursos y material en algo que probablemente debas repetir.
6. Arrancar el gel cuando ya se ve mal
Bajo ninguna circunstancia despegues el gel con métodos o herramientas que puedan perjudicar la salud de las uñas: retíralo empezando por limar la capa superior, luego, envuelve las uñas con un algodón que contenga removedor y sujétalo con papel aluminio o clips hechos para este paso. Por último, deja actuar el tiempo recomendado.
Si notas que el gel no se afloja, repite el procedimiento.
¡Dale un mejor uso a tu kit!
Cuando tomas la decisión de adquirir uno de estos sets, debes ser consciente de que, por más prácticos y fáciles de usar sean, exigen tanto práctica de la técnica, como paciencia; todas queremos unas uñas perfectas en la primera aplicación, pero lo que más importa es el esfuerzo y la creatividad que le dedicas a cada intento.
Continúa aprendiendo, aprovechando al máximo las herramientas de tu kit y, poco a poco, los errores que te cuesta solucionar dejarán de ser tan frecuentes. ¿Cuál de los tips que te compartimos en la nota probarás primero?