Desesperados vimos el partido contra New York, porque se “sintió” que se podía haber hecho algo más, quizá sean nuestras ganas de ver algún logro del equipo o quizá sea que “todos somos directores técnicos”, pero ya con el “hoyo tapado” en la central, pensamos que nos podríamos haber olvidado de esa línea de 5 totalmente defensiva que no despliega nada bien al frente y mantiene las líneas separadas con un solitario hombre en punta.
Si bien, poco o nada podemos reprocharle a Mauro, con esta decapitada y discapacitada directiva, sí podemos criticar que cada temporada se “casa con un tronco” que se vuelve inamovible en sus alineaciones, y en esta ocasión se trata de Medina (11) a quien insiste en darle oportunidades y no le vemos “patas para gallo” en la Primera División, en la Liga lleva el 65% de los minutos jugados, fue titular en las tres primeras jornadas y el domingo no podía ser la excepción. Nos parece increíble que lo hayan mantenido en el cuadro, cuando a todas luces no funciona en el interior izquierdo y mucho menos de carrilero derecho, pero el hecho de haberlo movido de posición nos habla que no estaba haciendo las cosas bien. Y Preciado (21) tampoco aporta nada. ¿Qué tal Aké Loba (9) y Sosa (7) juntos de inicio?
De los penales, mejor no hablamos, Escamilla (5) falló uno y no se le nota cómodo en la central. Al final se obtuvo un solo punto, que nos pone en el predicamento que la única forma de seguir adelante es ganar o ganar en Cincinnati, de lo contrario… back home.