Ricardo Cuevas es un joven ultramaratonista que, desde hace cinco años, se interesó por adentrarse en el mundo de las carreras y por ello se puso a prueba corriendo 15 kilómetros en San Joaquín, en la Sierra de Querétaro, tomándolo inicialmente como diversión.
Ricardo Cuevas es un joven ultramaratonista que, desde hace cinco años, se interesó por adentrarse en el mundo de las carreras y por ello se puso a prueba corriendo 15 kilómetros en San Joaquín, en la Sierra de Querétaro, tomándolo inicialmente como diversión.
Andrea Mendoza
Cuevas se especializa hoy en carreras de montaña y ultramaratones, que son carreras con distancias más largas a 42 kilómetros y que normalmente suelen ser de 50 kilómetros, 80 kilómetros, 100 kilómetros y 160 kilómetros, como distancias estándares. Ricardo nos contó que el ultramaratón más largo que ha corrido ha sido de 60 kilómetros en un total de 11 horas en Valle de Bravo, por lo que este año se prepara para regresar y correr los 100 kilómetros en diciembre.
Por ser distancias más largas y períodos de tiempo más prolongados en este tipo de carreras, la preparación requerida es muy diferente a la que se necesita para una carrera de ciudad. Ricardo entrena diariamente corriendo 80 kilómetros a la semana y practicando muchas subidas. También, se necesita fortalecer la zona abdominal y la espalda; así como mantener una dieta lo más balanceada y natural posible, con una ingesta calórica mayor al promedio, debido al desgaste de energía que implica correr en ultramaratones.
Lo que más le ha atraído de este deporte, y en especial de correr ultramaratones de montaña, es el reto de ser autosuficiente con el agua, el alimento, e incluso arreglárselas en caso de sufrir alguna lesión, pues es una carrera en la que, en un momento, los corredores van solos y se encuentran más expuestos. Por ello la ropa y los aditamentos necesarios son diferentes y algunos, hasta obligatorios. Ricardo nos explicó que es importante ir lo más ligero posible, con ropa que seque rápido o impermeable con protección para rayos V, al igual que calcetines gruesos, un rompevientos, lentes de sol y gorra. En estas carreras hay que llevar un chaleco de hidratación para llevar cambios de ropa, un silbato, linterna para la cabeza y algo de alimento como nueces, barras de proteína, geles y chocolates.
Para Ricardo, correr en montaña es toda una aventura, en la que disfruta hacer el deporte que le apasiona, mientras observa diferentes paisajes y cruza ríos. Esto lo hace una experiencia completamente diferente a una carrera en ciudad en la que se está rodeado de asfalto y edificios.
Si te interesa comenzar a practicar este deporte, Ricardo te recomienda que inicies poco a poco. “Es muy tentador querer correr rápido y distancias largas, pero lo mejor es hacerlo progresivamente”. Puedes empezar por trotar una distancia de tres kilómetros y ser muy paciente; esto evitará posibles lesiones en un futuro.