Es un territorio de libertad inexpugnable. Aquí soy hijo, comediante, amante, padre, hombre, mujer, trans, pareja, cuentista, ateo, ‘voyeur’, judío, pobre, chino, negra, comunista, aristócrata, puto, modelo de Vogue, mapuche, propietario de una casa, músico ‘amateur’, cristiano, mamarracho, musulmán, androide, canalla, político, borracho, eunuco, crítico, lesbiano y dios. Aquí no se pide permiso ni se respeta al buró de la posverdad”.