Los altos índices de contaminación en el país han provocado concentraciones de ozono y partículas suspendidas en el aire difíciles de revertir
Redacción
La contaminación en la Ciudad de México no es algo nuevo, el aire pierde calidad y el deterioro ambiental se hace más evidente. Es por este motivo que el Programa para Contingencias Ambientales Atmosféricas (PCAA) en México reúne un conjunto de medidas que se aplican cuando se presenta un episodio de contaminación severa.
El Sistema de Monitoreo Atmosférico (SIMAT) es el encargado de observar la concentración de los principales contaminantes atmosféricos en la Ciudad de México y alrededores. Cuando estos niveles de concentración alcanzan un punto que puede poner en riesgo la salud de las personas, se emiten una serie de acciones para revertir el daño y estabilizar las emisiones contaminantes, es decir, se establece una contingencia ambiental.
Foto: Archivo
2018, 24 horas de contingencia.
De acuerdo con el SIMAT, la primera contingencia emitida el año pasado se activó el 6 de junio y finalizó al día siguiente; esta alcanzó un Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) de 161 puntos, que califica como ‘No satisfactoria’ en cuanto a la calidad del aire.
Se implementó el programa ‘No circula’ que prohibía que los vehículos de uso personal y para la industria dejaran de usarse hasta por 17 horas.
El año 2018 fue considerado ‘el año más sucio‘, de la época, en la CDMX pues estas acciones de prevención ambiental solo se repitieron una vez más el 25 de diciembre, para finalizar al día siguiente con 152 puntos IMECAs como resultado final.
Foto: especial
2017, la Contingencia Ambiental más prolongada
De acuerdo con datos de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina, de los 365 días del año 2017, 284 fueron «sucios», es decir, el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) se mantuvo arriba de los 100 puntos en la Zona Metropolitana del Valle de México.
2017 fue el año en el que se emitió la contingencia ambiental más prolongada pues aunque se llevó a cabo el programa ‘No circula’ la contaminación no descendía. La contingencia se aplicó del 15 al 21 de mayo y del 23 al 24 de mayo, además 1.9 millones de autos perdieron el holograma cero lo que evitó altas concentraciones de ozono en el Valle de México favoreciendo la causa, sin embargo los próximos meses el índice de contaminación volvió a elevarse.
Por primera vez se utilizó un pronóstico de la calidad del aire, que sirvió para evitar declaratorias de contingencias si preveían que al día siguiente las condiciones de la calidad del aire eran mejores.
Foto: especial
2016, Temporada de Ozono
Hace tres años la CDMX padeció escasez de lluvias y calor primaveral lo que no permitía disipar los contaminantes que ponían en peligro la salud de los ciudadanos.
La primera contingencia se activó el lunes 14 de marzo, alcanzando los 203 IMECAs que se traduce a ‘Mala’ calidad de aire; la última contingencia se activó el jueves 11 de agosto con 158 IMECAs (No satisfactoria calidad de aire). A partir del 5 de abril se vieron calles con menos tráfico, los usuarios se vieron obligados a abordar transportes alternativo como Uber, o viajar en transporte público como Metro o Metrobús.
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), presentó el 7 de junio la Norma de Verificación Vehicular, la cual ordenó que en las seis entidades que componen la comisión (Ciudad de México, Edomex, Hidalgo, Puebla, Morelos y Tlaxcala) serían más estrictas las verificaciones vehiculares y restricciones del transporte federal.
Además, se retiraron topes en algunas calles de la ciudad ya que, según estudios del Instituto Politécnico Nacional, frenar el auto aumentaba la contaminación.
Foto: especial
2005, fiestas decembrinas dejan secuelas
La Comisión Ambiental Metropolitana (CAM) activó en Enero la primera contingencia ambiental del año 2005, debido a que las partículas contaminantes alcanzaron un nivel ‘No satisfactorio ‘ en IMECAs.
Durante las celebraciones del 31 de diciembre y la madrugada del primero de enero se detectaron fogatas y la incineración de llantas de automóviles en diferentes partes de la ciudad, lo que disparó el índice de contaminantes. Se implementó la Fase 1 en Contingencia Ambiental que hace algunas recomendaciones a los usuarios como: evitar abrir puertas y ventanas en casas y oficinas, permanecer en el interior de inmuebles y mantenerse informados sobre los niveles de contaminación. Además, tomar mucha agua y comer frutas y verduras, que aportan vitaminas y refuerzan las defensas naturales del organismo; evitar los cambios bruscos de temperatura, abrigarse, compartir el vehículo, no fumar en sitios cerrados, y en caso de padecer alguna infección respiratoria, irritación de ojos, nariz o garganta, dolor de cabeza o náuseas, acudir a la clínica de salud más cercana.
Foto: Cuartoscuro.
Mención honorífica: 1992, «premio» al Distrito Federal como la ciudad más contaminada del mundo.
En 1992, el entonces Distrito Federal fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas como la ciudad más contaminada del mundo. Los niveles de contaminación alcanzaron 398 puntos IMECAs que se traducen en que la calidad del aire era ‘Muy mala’.
Con intención de contrarrestar este fenómeno se planearon y ejecutaron programas de movilidad y medidas urgentes para mejorar la calidad del aire y funcionaron.
Se decretó el primer ‘Doble Hoy No Circula’ y se prohibió la circulación de algunos vehículos oficiales, se suspendieron las clases en nivel básico y hubo restricción a empresas.