La puesta en escena de Broadway llega a la ciudad para mostrar a un joven que quiere vivir y encontrar la felicidad
Carlos Gutiérrez
Pippin es ese chico intrépido, sediento de vivir la vida y que en un instante tiene la oportunidad de experimentar varias facetas de ella. Cuando lo hace, él busca lo más maravilloso de cada instante, por ordinario que pudiera parecerle a los demás, e incluso así, él conserva esa ansiedad por ser feliz.
Pippin es un musical muy interesante, pues causó mucho revuelo cuando se estrenó en Broadway en 1972, y crea polémica por la forma en cómo se contextualiza la obra”, señala el director Manolo González.
El personaje explora la guerra, los placeres de la carne, la política y otras áreas, pues su padre Carlo Magno tiene todas las riquezas a su servicio.
En esa búsqueda de la felicidad, entramos al concepto de la cuarta pared en el teatro, pues hay mucha convivencia teatral del elenco con el público, lo cual vuelve a este musical más rico y entrañable”, explica también el director musical.La obra tiene una gran capacidad de reflejarse en cada uno de los espectadores; es decir, el público (sin importar la edad) se sentirá identificado con los personajes, sobre todo el principal, pues todos hemos pasado por etapas de confusión y de no saber qué hacer con nuestras vidas”, nos platica Ramiro Salcido, quien interpreta al Narrador.
Exigencia teatral
Luis Villena, quien encarna a Pippin, nos cuenta que el papel le cayó como anillo al dedo, porque él mismo se encontraba en esa etapa de no saber bien hacia dónde iba su vida.
El mayor reto para Luis Villena fue que el personaje en sí exige mucho: “actuación, baile, canto… es muy completo”.
Eso va en concordancia con toda la obra, pues desde la escenografía, la música y los vestuarios el público radica la magnitud de la producción.
Pippin lo tiene todo y piensa que lo sabe todo, pero cuando comienza a vivir las cosas, se da cuenta que no es tan fácil; durante toda su travesía parece que nada lo satisface, es un ‘milenial’ y parece siempre estar inconforme.
Aunque la mayoría de la gente no ha escuchado hablar de Pippin, la compañía se propuso exponer el proyecto y lo ha logrado con rapidez; ahora, se presentan en corta temporada en Querétaro.
Lo que tiene la obra es un guion atemporal, puesto que tiene la facilidad de adaptarse a cualquier época, momento o lugar.
Hemos logrado tropicalizar la obra al contexto local, lo cual nos enriquece como compañía”, menciona Manolo. Con un grupo de actores profesionales y una gran producción, ‘Pippin’ cautivará al público queretano desde un inicio.