Aprende cómo hacer tu hogar, un ansiado oasis al cual llegar todos los días
Fátima Fajer
La decoración de cada lugar, sea público o privado, transmite sensaciones que pueden influir en la decisión de permanecer, aburrirse, divertirse o simplemente sentir cansancio. Sí, desde una planta hasta una ventana, cada elemento influye, pero qué mejor que conocer cada una de estas variables para transformar tu hogar, un ambiente cómodo y adaptado a tu personalidad en superficies, iluminación, muebles y distancias.
Lo ordenado que eres
Tal vez una característica obvia, pero minuciosa y relacionada con la higiene. El liviano polvo que se ve en los respaldos del comedor y la forma en que distribuyes las prendas del clóset dicen mucho de lo hiperactivo, ansioso u obsesivo que eres. ¡Ojo! Eso no significa que sea malo; al contrario, habla mucho del estilo de vida moderado y armónico que llevas.
Tu nivel de estrés
La iluminación es una variante que se define desde que eliges tu casa, si el sol será suficiente o si necesitarás bombillas en algunas habitaciones durante el día. Si las bombillas son frías, reflejarán tranquilidad. Si son cálidas e intensas, pueden transmitir presión; recuerda que tener tus persianas abiertas o cerradas puede expresar lo refugiado o abierto que estás al exterior.
Vínculo al natural
Por otro lado, una persona que tiene plantas en los interiores ayuda a mejorar la oxigenación del lugar para sentir un respiro fresco y una atmósfera llena de paz. La flora tanto dentro de tu hogar como en el jardín genera una aproximación con la naturaleza, además de darle una atmósfera más abierta, y puede combinar sus proporciones con el mobiliario.
El humor predominante
No es necesario tomar una clase de psicología del color para saber cuáles son los tonos asociados al estado de ánimo. Si tu sala es grande y de cuero negro, seguramente eres una persona de personalidad relajada o fría, pero si tienes en tu jardín una mesa de campo o salas de estilo tropical, probablemente eres una persona alegre que disfruta de la soledad y la naturaleza.
Barreras de espacio
Las texturas también importan. Unos muros de ladrillo, los detalles en caoba y los barandales de cristal son toques sutiles con los que cualquier visita puede medir o tener una idea de que tan reservado eres con tus emociones o lo que proyectas con tu comunicación. De este modo, das entrada a que los externos sepan hasta que punto acercarse.
Ahora un consejo que podemos darte es, por lo menos cada seis o siete meses, reordenar y redecorar tu casa para renovar la energía que día a día llevas. Nunca está de más un toque de frescura y aprovechar las tendencias de decoración de interiores.