Sigue estos prácticos consejos basados en la experiencia de Marie Kondo, famosa consultora japonesa
Paulina Gámez
Mantener la organización de tu guardarropa puede ser difícil por falta de tiempo o quizá simplemente por desidia. A pesar de ello, se trata de un hábito que nos puede facilitar la vida cada día cuando decidimos cómo vestir.
Marie Kondo es una famosa consultora japonesa dedicada a aconsejar a quienes necesitan poner orden en sus hogares y en sus vidas. Con más de 3 millones de ejemplares vendidos en el mundo, a continuación te presentamos algunos de los consejos que comparte en su libro ‘La magia del orden’ para que puedas implementar su método en tu clóset.
Muchas veces creemos que devolver las cosas en su sitio es mantener la organización, pero hacerlo va más allá de eso. Organizar tu guardarropa debe ser una actividad a la que le dediques un día entero, programa hacerlo cada dos, tres o seis meses y conviértelo en un hábito; organiza de manera que no tengas que volver a hacerlo al día siguiente.
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Pon en el piso todo tu guardarropa
Uno de los pasos más importantes es ver todo lo que tienes en un solo lugar, no importa si haces una montaña enorme de cosas en el suelo, no te olvides de sacar absolutamente todo lo que guardas en el armario y en tus cajones.
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Decídete a desechar
Desechar objetos que nos pertenecen puede ser una tarea complicada, pero si no se realiza, lo único que logramos es convertirnos en acumuladores. Anímate a decidir, porque es el paso más importante de la organización de tu ropa.
De acuerdo a esta experta en organización, doblar la ropa es mucho mejor que colgarla en ganchos pues se ahorra más espacio y con ello es posible solucionar los problemas de almacenamiento. Además, estarás más consciente de todo lo que tienes y de su estado.
Hay prendas a las que les viene mejor mantenerse colgadas, pero además es recomendable colgar las prendas que más te gusten para que puedas tomarlas fácilmente. Cuelga todas las prendas por categoría: un espacio para sacos, otro espacio para chamarras, otro para trajes, etcétera. Para tus cajones, aplica la misma regla: separa siempre por categorías.