Bañarte con agua fría, usar bloqueador y exfoliarte son algunas recomendaciones
Paulina Gámez
A la piel, por ser el órgano más grande de nuestro cuerpo, debemos prestarle más atención, pues entre sus principales funciones se encuentra la protección contra factores externos, como los rayos ultravioleta y las bacterias, al igual que regular nuestra temperatura. En esta ocasión compartimos los consejos y conceptos primordiales para su cuidado que la Clínica Mayo (famosa entidad estadounidense dedicada a la práctica clínica, la educación e investigación médica) sugiere, para que puedas ponerlas en práctica sin excusas.
Exponer la piel a los rayos del sol sin usar protector de amplio espectro es un grave error. Recuerda que el astro rey es el principal culpable de las arrugas y las manchas, así como el riesgo de generar cáncer de piel. Aplica una buena cantidad del producto cada dos horas.
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Evita las duchas prolongadas
Es importante considerar que estar bajo el agua caliente durante un largo tiempo contribuye a eliminar los aceites naturales de la piel. Ahora que el calor es intenso, intenta tomar un baño con agua fría o, por lo menos, tibia.
Aunque lo creas, la manera en la que secas tu piel también suma para un cuidado adecuado. Es recomendable secarse con golpecitos suaves para que la piel se quede con un poco de humedad antes de que la hidrates con tus productos favoritos.
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Utiliza jabones suaves
La astringencia de los jabones puede ser perjudicial para nuestra piel. Intenta probar productos dermatológicos que conserven el equilibrio de la piel. Puedes usar un exfoliante que cumpla con las necesidades de tu piel. Realizar una o dos exfoliaciones a la semana será suficiente para suavizar tu piel sin necesidad de perjudicarla.
No importa el tipo de piel, siempre es importante humectarla de acuerdo con sus necesidades. La epidermis se constituye mayoritariamente por agua. Por esta razón, es indispensable un cuidado diario que equilibre su humedad. Seguir una rutina diaria para el cuidado de nuestra piel ayuda a que luzca saludable; sin embargo, recuerda que usar productos tópicos no es suficiente, por lo que controlar el estrés, seguir una dieta saludable rica en vitaminas y no fumar deben ser parte de tus hábitos.